Una zuliana de 19 años interpretará el Concierto para violonchelo de Dvořák

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

 

Gabriel Madera / Prensa FundaMusical Bolívar
Este sábado, 23 de julio, una zuliana de 19 años será la solista del Concierto para violonchelo y orquesta, del compositor checo Antonín Dvorák, acompañada de la Sinfónica Simón Bolívar y bajo la batuta del maestro Diego Matheuz

La vida se ha convertido en una sinfonía de muchos movimientos que la ha llevado por caminos de emociones y sorpresas que, sin duda alguna, volvería a recorrer. María Gómez, es una joven zuliana de 19 años, que ingresó a El Sistema con apenas 9 años de edad y con muchas ganas de hacer música.  

Aunque al principio tuvo dudas sobre la escogencia de su instrumento, se decidió por el violonchelo luego de tocar como solista invitada el Concierto para violonchelo y orquesta en Mi menor, del inglés Edward Elgar, junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo en 2013.  Antes de ese momento, María ya había tocado como solista con otras agrupaciones como la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio José Luis Paz del estado Zulia, la Orquesta Sinfónica de la Juventud Zuliana Rafael Urdaneta, la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Simón Bolívar y como invitada en la fila de violonchelos en algunos conciertos de la Sinfónica Simón Bolívar y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Viajó a Caracas para luchar por un atril en la Sinfónica Simón Bolívar.

Esta zuliana suele ser dura e implacable consigo misma, sobre todo cuando quiere dar lo mejor de sí. Precisamente, de esa manera asume el momento de concentración antes de ejecutar la primera nota. Para ella, no fue suficiente estudiar mucho antes de presentarse en las audiciones para optar a un puesto dentro de la Sinfónica Simón Bolívar, realizadas en abril. También tenía que concentrarse y en ese momento apeló a esa dureza que describe. El jurado, entre quienes se encontraba el director Diego Matheuz, era exigente y esto le hizo darse cuenta de que, efectivamente, debía dar mucho más, pues tocar exige no sólo saber las notas sino mucha concentración, calma, entre otras condiciones. Durante la audición, el maestro le pidió que comenzara nuevamente un par de veces. Una vez finalizada la prueba, María Gómez salió de la Sala Fedora Alemán con la sensación de no haber llenado las expectativas, al punto de adelantarse a los resultados, creyendo que no sería seleccionada. Sin embargo, unos días después, llamó a  su mamá para contarle que sí había quedado. “Esto para mí fue una bendición”.

Ahora María forma parte de la fila de violonchelos de la Sinfónica Simón Bolívar y este sábado, 23 de julio, en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música, a las 4:00 pm, sumará otro momento a la sinfonía de su vida cuando actue como solista del Concierto para violonchelo y orquesta en Si menor, del compositor checo Antonín Dvo?ák.

¿Cuál es el significado de este concierto?

-Musicalmente es una oportunidad que me puede abrir muchas puertas. Es un reto grandísimo y algo sumamente importante para la carrera que quiero forjar. Mi meta es una ser solista tan reconocida como Alisa Weilerstein, Sol Gabetta o Jacqueline du Pre.

¿Qué significa ser parte de la Sinfónica Simón Bolívar?

– Ahora es mi gran familia. Es un sueño que todo músico de El Sistema  tiene y se me hizo realidad. Es una experiencia que marcará mi vida.

-¿Qué quieres transmitir como solista en este concierto?

– En los primeros conciertos yo me preocupaba muchísimo porque todo saliera perfecto, y eso a veces no me dejaba fluir. Me preocupaba equivocarme, desafinar, que se me olvidara una parte y, aunque muy pocas veces pasó, eso no dejaba fluir la música. Poco a poco he ido creciendo y evitando que esto me suceda. Voy a dejar salir a María y sus sentimientos. Es lo que quiero transmitir. Creo que eso se va a ver en este concierto, además del dominio técnico del instrumento, pues la exigencia interpretativa es bastante alta.

Para cerrar la conversación, Gómez agradece el apoyo de su familia, de su mamá, sus hermanos y maestros de El Sistema. “Doy gracias por esta oportunidad que nos da este programa musical en Venezuela; agradezco ser venezolana y crecer como artista en esta familia que es el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela”.
El crecimiento musical y artístico de María Gómez es una muestra de la labor que lleva adelante en todo el país el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela,  cuyo órgano rector es la Fundación Musical Simón Bolívar, adscrita al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.