Leo Blanco: “Mi carrera es un plato con muchos ingredientes”

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

La música es el camino que decidió recorrer, ailment y los zapatos para hacerlo se los cambia con la misma facilidad con la que sus dedos, sales involuntariamente, pills sugieren sin plan alguno un tema; tema que seguramente es la génesis de una obra que se encerrará a componer, que titulará, y que más tarde, ubicará -con la intención de que nunca pase de moda- en un disco que él mismo producirá. Así transcurre (y sin restricciones) la vida del pianista, compositor y productor Leo Blanco.

Este merideño, de 42 años, no conoce fronteras para inventar una nueva propuesta, pero sí sabe con claridad a qué quiere que suene: a Venezuela, a Caribe, y en general, a Sudamérica. Ese propósito le ha impulsado a ser investigador de la influencia indígena, africana, árabe y europea en el nuevo continente, labor que más allá de influir sus composiciones, ha servido también para compartirlo desde su rol de maestro en el Berklee College of Music (Boston, Estados Unidos).

Su país lo recibió como siempre lo hace -con los brazos abiertos y vigorosas ovaciones- esta vez en el festival El Piano y los Períodos de la Música. Con las salas Simón Bolívar y Fedora Alemán como escenarios, Leo se abrió paso dentro del sólido repertorio académico de todas las épocas para este instrumento y sentó como solista al jazz, a la improvisación, a los sonidos de nuestra región, a través de su libertad e ingenio creativo.

A continuación, un poco de su visión multidisciplinaria de la música y de los momentos que compartió con El Sistema y el público caraqueño en el Centro Nacional de Acción Social por la Música (Cnaspm). El domingo 3 de noviembre tocó junto a la Sinfónica Juvenil de Caracas (SJC); “Compartir escenario con una orquesta en mi país es tocar con una de las mejores orquestas del mundo”, dijo durante el concierto. El martes 5 de noviembre, en la Sala Fedora Alemán, hizo el estreno latinoamericano de su nueva producción para piano solo, Pianoforte.

“Para mí ´Pianoforte´ es muy importante porque mi relación inicial con la música fue con el piano y con improvisaciones. Si tuviera que tocar exactamente este disco, no lo podría hacer; cada concierto es diferente. Es un capricho pianístico que ubico más dentro de la música clásica que dentro del jazz, aunque hayan improvisaciones”.“El sonido de las campanadas en uno de los temas del disco, fue algo fortuito. Son de la catedral de Mérida y sonaron en medio de la grabación en el teatro César Rengifo. Forman parte del disco sin ser invitadas, pero después me di cuenta que quienes no habíamos sido invitados éramos nosotros, porque las campanas están ahí desde el siglo XVIII”.“Cuando me siento a tocar el respeto por la música llega automáticamente sin importar quién esté; si el teatro está lleno, vacío, o si estoy solo. Creo que eso es lo que la gente busca: estar presente en ese momento mágico”.“Psicológicamente la composición me afecta, porque paso mucho tiempo solo y no tengo reacción de la gente y estoy muy acostumbrado como pianista a tocar y tener reacción inmediata. Si estoy tocando por mucho tiempo y no escribo nada, también me hace falta, igual que ensamblar, hacer y educar. Mi carrera es un plato con varios ingredientes”.“La improvisación me ha ayudado a componer, porque cuando estoy en ese trance oigo ideas, como si las hubiese escrito. Dejo que las manos caigan en el piano y es como empezar desde cero, y creo que empezar desde cero es lo más difícil en la composición porque todas las posibilidades están dadas”.“Hay momentos de clímax en la música, pero más que eso me gusta el proceso; el cómo llegar y salir de ahí. En la composición parte de lo que disfruto, a parte de la obra hecha, es ver cómo se va creando; es como estar tras bastidores de cualquier cosa que te gusta”.“Los momentos que más disfruto cuando toco con músicos son cuando suceden cosas improvisadas y las reacciones entre nosotros, porque hay mucha complicidad, no importa que no hablemos el mismo idioma. Tengo una relación muy especial con los percusionistas, por el mismo sentido rítmico que hay en la música que hago”.“Sudamérica tiene elementos musicales que no tienen otras partes del mundo y nadie las aprovechó en el desarrollo de la música clásica. Esta región y el Caribe agruparon la influencia africana, europea, indígena, árabe; son demasiados ingredientes como para no utilizarlos, ¿por qué hay gente que no lo hace? esa sería la pregunta”.“Hispanoamérica genera mucha música que yo como investigador, como artista he tenido la suerte de conocer. Mientras más descubro más ventaja le saco en todas las disciplinas de mi carrera porque veo cómo distribuir ese conocimiento en todas las cosas que hago”.