El Sistema Lara: 40 años impulsando cultura y música

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

 

Yonathan Villarreal / Prensa FundaMusical BolÍvar
Son más de 400 núcleos los que llevan la labor musical y social de El Sistema en todo el territorio nacional, atendiendo a más de 826 mil niños y jóvenes que viven cada día rodeados de música. Uno de los núcleos con mayor trayectoria es el de Barquisimeto. Fue inaugurado el 28 de mayo de 1976 y desde entonces El Sistema se ha expandido a todos los municipios del estado Lara.

Fotos Credito: Armando García

La capital musical de Venezuela ha sido la cuna de grandes talentos formados en El Sistema. Maestros como Luis Giménez y Héctor Gutiérrez, que fueron fundadores del proyecto musical en Lara, y otros insignes larenses como Felipe Izcaray, Rodolfo Saglimbeni, Alfredo D´Addona, Tarcisio Barreto, Antonio Jiménez, Julietta Peraza, Giancarlo Castro D´Addona, Francisco Díaz, Libia Gómez, Andrés González Parra, José Jesús Olivetti, Diego Matheuz y Gustavo Dudamel, entre otros, crecieron, se formaron musicalmente allí y han levantado sus batutas frente a agrupaciones del estado Lara, posicionándolo como un eje primordial en la región centroccidental.

El empuje y dedicación de El Sistema en Lara durante cuatro décadas ha rendido frutos no sólo con los músicos sino en la comunidad. Los vecinos que conviven con el Núcleo Barquisimeto reconocen y expresan la satisfacción que les genera esa entrega y el impulso que se le da a la cultura desde esta plataforma.

Yaimira Rivero, una señora que trabaja desde hace 18 años en un kiosco en las cercanías del Núcleo, desea que todos los niños del país se formen en El Sistema. “Yo veo a esos muchachos y me los imagino como los futuros directores de orquesta, como el futuro de una buena formación del país. Me genera muchísimo optimismo ver como entre ellos mismos se enseñan y cada día se unen más niños”.

El kiosco de Yaimira es un negocio familiar que ha funcionado por 35 años, tiempo en el que ha visto crecer a muchos de los músicos. “Conozco a los muchachos desde que estaban pequeños, pero no sé todos sus nombres. Al único que sí conocí cuando empezó, y aún lo recuerdo, es a Dudamel. He visto a muchos que se han formado allí, pero a él sí lo recuerdo bien. Era una persona muy disciplinada, muy preocupada por su profesión. Lo veo y me siento muy orgullosa de saber que él es larense y nos representa en todo el mundo”.

Son diversos los lugares donde los músicos del Núcleo Barquisimeto ofrecen muestras de su aprendizaje musical. Nicolás Balba tiene un café a unos 300 metros del Conservatorio de Música Vicente Emilio Sojo, espacio físico donde se ubica el núcleo principal del estado Lara, allí los músicos se han presentado para compartir su trabajo diario.

Para Balba, preparar a los niños y jóvenes en la música es de las mejores actividades que se pueden hacer. “Se trata de su formación cultural, que va a complementar la educación escolar y familiar. Esto les ofrece una galería de opciones amplia para su crecimiento. Considero que El Sistema ha impulsado el desarrollo del acervo cultural en el país. Cada día se suman más niños y jóvenes a la actividad cultural y artística a través de este proyecto. Es impresionante y nos deja un saldo muy favorable”.

Otho Mascareño es otro de los vecinos del Núcleo. Lleva 18 años recibiendo a los jóvenes en una lonchería frente al conservatorio. Mascareño comentó que aspira que todas las personas en el país sepan sobre El Sistema y se integren al proyecto. “Esos muchachos se están labrando un futuro en la música, que se ve que es algo que les gusta. Con la música se consigue mucho. Como venezolano me gusta que todos salgamos adelante y seamos profesionales, y con esta labor se nota que así será”.

En este núcleo de El Sistema comenzó uno de las agrupaciones que más trascendido: el Coro de Manos Blancas, donde participan niños y jóvenes con discapacidad auditiva y visual. Hoy en día este coro forma parte del Programa de Educación Especial que fomenta la inclusión de personas con capacidades diversas a través de la música.

César Ascanio pertenece a la línea de taxis ubicada frente al conservatorio, y es uno de los operadores que frecuentemente interactúa con los jóvenes de este programa. “Cuando vienen a sus ensayos siempre se les ve muy motivados y alegres. Se sienten tomados en cuenta”.

Ascanio contó que mantienen una relación extraordinaria con los muchachos de este programa. “Uno de esos casos es el de Marco Ramos. Tiene demasiado talento. Lo vi en un juego de béisbol cantando el Himno Nacional. Luego me contó que se sintió muy orgulloso. Para mí fue una alegría saber lo que pueden lograr con estas herramientas que les brinda El Sistema. Es gratificante saber que están haciendo cultura en nuestro país. Hay que explotar el talento de nuestros niños”.

Pío León, otro de los operadores de esta línea, destaca el gran número de integrantes del Núcleo. “Hay muchos muchachos que se forman para obtener conocimientos acerca de la música. En la línea de taxis trabajamos con muchas personas de ahí, y vemos a algunos con discapacidades que tienen muchísimo talento. Es maravilloso que esos muchachos puedan desarrollar esas habilidades”.

El coordinador de esta línea de transporte es Gustavo Salas, quien tiene 15 años viendo la formación y educación que se imparte a diario en el conservatorio. Salas considera que esta labor es única y que vale la pena seguir apoyándola. “Es un gran orgullo que Dudamel se haya iniciado acá y lleve la batuta en su trabajo como lo ha estado haciendo. Yo considero a estos muchachos parte de mi vida. Me encanta verlos y hasta donde pueda ayudarlos, lo haré”.

Esta figura, conocida por todos los miembros del núcleo, aún conserva en su memoria cómo inició su relación con El Sistema. “Recuerdo mucho que cuando me inicié había unos niños, que cuando les hacía los traslados iban tocando su flautica en el carro. Hoy los veo dándoles clases a niños que comenzaron como ellos. Eso me emociona y son las cosas me llenan de orgullo y me dan mucho valor para continuar”.

Uno de los espacios de mayor afluencia de músicos y representantes es el cafetín del conservatorio. Desde hace seis años está a cargo Marielena Vega, quien fue miembro fundador del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles en Lara, y que ahora dedica su tiempo a compartir con todos los que visitan este lugar. “Estoy cumpliendo otra función que no es directamente musical, pero estoy rodeada de música con todos mis muchachos y para mí es algo muy grande”.

Vega destaca que en su núcleo se mantiene viva la llama musical. “Hay mucha mística por el trabajo, por querer la música. Al lograr eso, es notorio que estamos avanzando. Cuando vas a un concierto y ves la esencia de El Sistema y sus músicos, no puedes evitar pensar y querer que siga multiplicándose en toda Venezuela. El Sistema hay que vivirlo, porque está abierto para todos”.

Actualmente, el Núcleo Barquisimeto cuenta con 2380 integrantes que dan vida a los diferentes ensambles, coros y orquestas, entre los que destacan la Sinfónica Juvenil de Lara, Orquesta Juvenil Franco Medina, Orquesta Infantil Doraliza de Medina, Orquesta Infantil Pequeños Mozart, Orquesta Compota, Big Band Barquisimeto, Ensamble de Flautas, Ensamble de Guitarras, Camerata Larense, Coro Sinfónico del Estado Lara, Programa Coral por niveles y el Coro de Manos Blancas. Además del Programa Simón Bolívar, establecido en 57 escuelas del Municipio Iribarren.

La conmemoración del 42 Aniversario tiene como propósito mostrar los alcances artísticos, pedagógicos y sociales que sigue sumando en su labor el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela en todo el país, impulsado por la Fundación Musical Simón Bolívar, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.