La Juvenil de Caracas se creció en Lisboa

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

El Sistema venezolano celebró, este sábado 17 de octubre, un acuerdo de cooperación con Portugal, para realizar actividades en conjunto y así fortalecer las bases de la enseñanza musical en este país europeo

La fuerza y madurez que ha alcanzado la Sinfónica Juvenil de Caracas (SJC), durante este 2015, selló el primer concierto de su gira por Europa. El gran auditorio de la Fundación Calouste Gulbenkian fue el escenario escogido para demostrar su crecimiento artístico ante el público de Lisboa.

El lugar se llenó de familias enteras. Tíos, primos, hermanos y muchos amigos se saludaban con amabilidad, en ocasión de disfrutar el trabajo musical de El Sistema, cuyos principios pedagógicos y sociales apuntan al encuentro de muchas personas, en busca de una felicidad colectiva. Los espectadores que asistieron a esta cita con la juventud sabían que, además de un gran nivel técnico, los músicos venezolanos logran provocar sonrisas.

El repertorio abrió con la interpretación de la obra de Silvestre Revueltas, La Noche de Los Mayas. Toda la teatralidad de esta suite orquestal capturó la atención de los presentes. Nadie quería perderse los detalles de esta composición latinoamericana, que bajo la batuta de Dietrich Paredes, alcanzó toda su fuerza expresiva y dramática.

El programa prosiguió con la Sinfonía No. 5 de Shostakóvich, en cuyos cuatro movimientos brillaron los solistas de la fila de vientos y maderas, siempre amalgamados con la orquesta. La Sinfónica Juvenil de Caracas sobrepasó las expectativas del público lisboeta, que los aplaudió efusivamente.

Luego se apagaron las luces del auditorio, dejando una gran incógnita entre algunos. Sin embargo, la mayoría ya sabe que las orquestas juveniles venezolanas cierran sus actuaciones con una gran fiesta rítmica. Ataviados de tricolor, los músicos de la SJC iniciaron esta tanda con La Danza Bacanal de Camille Saint-Saëns. El delicado sonido del oboe de John Françoise abrió paso a esta melodía de corte español, donde la flauta y el fagot también llevan la voz cantante.

Al finalizar la interpretación, la Juvenil de Caracas recibió más aplausos, de parte de un público que no dudó en ponerse de pie, para luego disfrutar de Tico Tico, de Zenquinha de Abreu, el Mambo de Leonard Bernstein, y volver salir de sus asientos para aplaudir El Alma Llanera de Pedro Elías Gutiérrez, que cerró una noche brillante para esta orquesta de El Sistema. Los 167 músicos venezolanos, también Embajadores Nacionales de Buena Voluntad de Unicef, proseguirán su itinerario hacia Bordeaux, Toulouse, Barcelona, Castellón de la Plana y Zaragoza, que forman parte del itinerario de esta gira Europa 2015.

Consolidar la enseñanza. Durante la visita de la Sinfónica Juvenil de Caracas, tuvo lugar una serie de actividades académico-sociales de intercambio entre la agrupación venezolana, la Orquestra Geração y el Conservatorio Nacional de Música de Lisboa, como antesala a la formalización de las relaciones de intercambio cultural entre El Sistema y el modelo musical portugués, inspirado en el venezolano.

Luego de 8 años de probar los beneficios de la metodología pedagógica de El Sistema en distintos barrios y más de 23 núcleos de todo Portugal, los profesores involucrados en el desarrollo de este programa educativo esperaban la consolidación del modelo en este país de Europa. Y con este objetivo se celebró, este sábado 17 de octubre, la firma del convenio que establece la unión de esfuerzos para la realización de actividades en común y el fortalecimiento de la enseñanza musical entre ambas naciones.

El programa que desarrolla la Fundación Musical Simón Bolívar, como órgano rector del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, adscrito al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, representa una idea única y novedosa, nacida hace 40 años bajo el impulso del maestro José Antonio Abreu, y goza de gran reconocimiento internacional para seguir expandiéndose por el mundo.