La Bolívar presenta un concierto multimedia sobre el nacionalismo musical venezolano

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

Este domingo, a las 11:00 am, la orquesta pionera de El Sistema, bajo la dirección de Raymundo Pineda, subirá al escenario de la Sala Simón Bolívar de La Sede (Cnaspm) para recrear obras emblemáticas de tres compositores, que en épocas distintas, han priorizado los elementos sonoros de nuestra tierra. Habrá narración y proyección de imágenes ilustrativas

La Sinfónica Simón Bolívar (SBB), bajo la dirección de Raymundo Pineda, se presentará este domingo 6 de noviembre, a las 11:00 am, en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música (La Sede) en un concierto multimedia. A través de una narración y proyección de imágenes, el público escuchará las obras de tres de los más representativos compositores del nacionalismo musical en nuestro país.

Algunos de los aspectos más importantes de la vida y la creación de piezas enraizadas en el espíritu del paisaje, el ser y el alma del venezolano serán llevados a escena a través de los acordes y melodías que conforman las piezas escogidas para esta nueva cita artística en La Sede. Gonzalo Castellanos Yumar, Modesta Bor y Paul Desenne han coincidido, en tres tiempos distintos de nuestra historia académica, en la necesidad de resaltar la música creada en el país.

Con el apoyo de la orquesta pionera de El Sistema, de la cual forma parte como segunda flauta, el director Raymundo Pineda tuvo la idea de enfocar tres visiones de un mismo sentimiento, sobre la base de las creaciones de estos autores. “Esta es una necesidad que se evidencia en las obras de muchos compositores que pasaron por la cátedra del maestro Vicente Emilio Sojo, y que llegaron a nutrirse musicalmente de nuestras raíces más auténticas. Mi intención es ubicar a los espectadores sobre los detalles y las influencias que destacan en un sonido original, propio y muy de lo nuestro”.

Un concierto de lujo. Este concierto didáctico comenzará con la Suite sinfónica caraqueña, del compositor carabobeño Gonzalo Castellanos Yumar. Para conocer mejor las coincidencias marcadas en cada una de las obras a ejecutarse, el director Raymundo Pineda produjo un texto descriptivo que nos permite adentrarnos en el universo de la orquestación.

En su primer movimiento, titulado Mañana de domingo, se describen ritmos como el merengue y de la cultura afroamericana, en el que brillan los diferentes instrumentos orquestales en diversas velocidades. Pineda asegura que en esta pieza la armonía se torna oscura por momentos, pero lo festivo se impone hasta culminar en un tempo lento y pianissimo.

El segundo movimiento, llamado Nocturno, es melancólico y se pasea por texturas casi transparentes con una orquestación sutil y leve. En esta parte la armonía es osada y demuestra un conocimiento pleno de las técnicas modernas, con el uso de disonancias y acordes extendidos. También aparecen ritmos de pasaje y joropo.

Danza es la última sección de la suite. Se trata de un joropo con aires tuyeros, de compases enérgicos y saltarines, alusivos a la danza nacional venezolana. Una cadencia bailable y alegre prevalece en este movimiento donde, además, destaca el virtuosismo de los pasajes de las cuerdas y metales y que desemboca en un final corto y efusivo.

La presentación continuará con el poema sinfónico Genocidio, de la compositora Modesta Bor. La artista, nacida en el estado Nueva Esparta, fue la primera mujer venezolana en cursar estudios musicales de postgrado en el exterior. En esta pieza la autora rechaza la introducción forzada de música foránea en las emisoras radiales venezolanas de la época y expone su preocupación por la poca difusión de la música tradicional nacional en estos espacios.

Esta composición mezcla ritmos como el vals y el joropo, donde el clarinete es protagonista. El público asistente escuchará un corno francés en contraposición a temas europeos, representados por los instrumentos de metal en tempos muy veloces y con sonidos estridentes. Un tema lírico y esperanzador define la atmósfera a través de sonidos plenos y una densa orquestación, indicativos de que triunfó la música nacional.

El concierto culminará con la obra Tres estudios orquestales, de Paul Desenne, escrita en el año 2000 y publicada al año siguiente. Su primer movimiento, llamando Salón caníbal, es un gran caos sonoro donde juegan elementos rítmicos de la música tradicional, latinocaribeña y el jazz, presentes con mayor fuerza en la sección de metales y percusión.

Recuerdos de Venosa es el segundo movimiento de esta pieza y consiste en una sucesión de compases que se repiten producidos por las arpas, así como de breves intervenciones de las maderas que sugieren un discurso cansado y predecible. Las armonías se vuelven más reconocibles y tradicionales. Poco a poco, los espacios comienzan a llenarse con temas más líricos, primero en las maderas y más tarde en las cuerdas, otorgándole sustancia y plenitud a la atmósfera.

Macuto es el último movimiento de la obra de Desenne. Esta obra conduce al mar por distintos caminos. Los armónicos en la cuerda sugieren melodías infantiles en medio de un mundo adulto e irreconocible. Más tarde, un joropo sugiere celebración y fiesta, para terminar con un merengue que muestra una dislocada y borracha escena camino a casa, con los recuerdos y la resaca a cuestas.

Estas presentaciones forman parte de la nutrida agenda de conciertos que proyecta en todo el país, el talento de los más de 787 mil niños y jóvenes que diariamente atiende el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyo órgano rector, es la Fundación Musical Simón Bolívar, institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.