Harper: “En los últimos años he determinado que la música se trata de la comunidad”

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.


Florycer Rivas / Prensa FundaMusical Bolívar
Este domingo a las 11:00 am en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música, bajo la dirección del maestro Todd Harper, la agrupación interpretará por primera vez un tipo de canto cristiano, que se originó en la época de la esclavitud, en Estados Unidos

Sus manos dibujan obras a las que la Coral Nacional Juvenil Simón Bolívar nunca había dedicado un concierto entero. Cada integrante tiene sobre su atril la partitura de varios spirituals, adaptaciones populares de himnos cristianos estadounidenses creados por hombres y mujeres esclavizados. Su energía y conocimiento  arropan a la agrupación vocal principal del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela durante esta semana, pero el aprendizaje que obtienen del Todd (TJ) Harper los acompañará por mucho tiempo más.

T.J. Harper es profesor asociado de música y director de actividades corales del Providence College en Providence, Rhode Island, en Estados Unidos. Dirige tres conjuntos corales de la universidad, imparte cursos de dirección de orquesta y métodos corales. Ha dirigido a muchos coros alrededor del mundo y esta semana cumple una meta personal: dirigir la Coral Nacional Juvenil Simón Bolívar.

Con mucha música bajo el brazo, el director llegó a Venezuela el pasado lunes, luego de conversar hace unos años con la maestra Lourdes Sánchez, directora de la agrupación. Su interés por dirigir a los 117 jóvenes que conforman la coral fue aumentando  hasta que finalmente llegó la oportunidad. Este domingo, 3 de julio, a  a las 11:00 am, brindarán un concierto en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música.

  •  ¿Cuánto tiempo ha estado dirigiendo coros?
    He envejecido, así que ya van más de veinte años.
  •  ¿Qué es lo más interesante sobre la dirección coral?
     Creo que cuando era más joven lo más emocionante era la música, el «gran acorde», el instante hermoso, pero ahora lo que más me emociona es la conexión entre las personas y la comprensión que tengo ahora de por qué la música es importante.
  • ¿En qué consiste esa comprensión?
    El significado ha cambiado a través de los años. En los últimos años he determinado que la música se trata de la comunidad, de la fraternidad entre nosotros para crear un mejor lugar, para formar parte de algo más grandioso que nosotros mismos, para contribuir al bienestar común.
  • ¿Qué cree que hace El Sistema para colaborar con esta visión de la música?
    Creo que El Sistema hace un mundo mejor. Sí y no estoy exagerando: olvidé hace cuánto conozco El Sistema. En estados Unidos escuchamos sobre El Sistema constantemente, incluso mucho antes de que Gustavo Dudamel estuviera con la Filarmónica de Los Ángeles ya hablábamos sobre él, veíamos videos, nos contaban las ideas. Para mí es un milagro, porque la misión no solo es noble, sino que tiene resultados. En Estados Unidos, incluso en lugares donde esperarías que hubiese estos programas, no tenemos el mismo nivel de compromiso y sentido de comunidad. Estoy perplejo, muy impresionado porque no sólo el nivel es alto, sino que hay también compromiso, pasión y dedicación en cada uno. Por ejemplo, al taller de dirección de hoy asistieron directores de todo el país. Sé que en realidad no es por mí, sino por El Sistema, por la maestra Lourdes Sánchez, por lo que ustedes han creado aquí.
  • La CNJSB aborda con usted un nuevo repertorio. ¿En qué se basó para la escogencia?
     Fue una decisión conjunta entre la maestra Lourdes y yo porque queríamos que fuese provechoso para los músicos, además de brindarles la oportunidad de trabajar con spirituals o el repertorio de la tradición afroamericana que se originaron a partir de la esclavitud, esos cantos que los hombres y mujeres esclavizados interpretaban en sus jornadas de trabajo. Trata del dolor y el sufrimiento y trabajadores exhaustos. Traté de elegir muy cuidadosamente. La primera parte es música mayormente estadounidense, otras contemporáneas, música que me encanta porque es muy poderosa y emotiva. La idea de traer nueva música o de mostrarle nueva música a una agrupación tan sólida como la CNJSB es muy emocionante para mí. Lo que te tratado de hacer con los spirituals es mantenerlos tan auténticos como ha sido posible, de forma que sean una representación de los spirituals negros.
  • ¿Cómo es trabajar con la CNJSB?
     Bueno, estaba muy emocionado, porque ya había escuchado muchas grabaciones. Es como un sueño muy especial que se ha hecho realidad. Sé que muchos directores, no solo estadounidenses, sino de todo el mundo estarían encantados de poder conocerlos y hacer música con ellos. Ayer me sorprendió cuán talentosos y rápidos eran. No me queda duda de que son muy inteligentes, muy musicales y que entienden lo que está pasando en la música y puedo verlo en sus ojos, tratan de comprender qué quiero lograr. Es emocionante, es justo lo que los directores buscan.