El Sistema canta al amor contra todos los obstáculos en la ópera Orfeo y Eurídice

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.


María Teresa Canelones / Prensa FundaMusical BolÍvar
La Orquesta Barroca Simón Bolívar y la Coral Nacional Juvenil Simón Bolívar se unen por primera vez para interpretar la obra de Chistoph Gluck, que cuenta con la dirección musical de Boris Paredes. Las funciones serán en el Centro Cultural Chacao, el viernes 7 de octubre a las 7:00 pm; el sábado 8 y el domingo 9 a las 5:00 pm.

Por primera vez, la Orquesta Barroca Simón Bolívar y la Coral Nacional Juvenil Simón Bolívar, pertenecientes al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, se reúnen en escena. La fuerza interpretativa de las agrupaciones se mostrará en el montaje de la ópera Orfeo y Eurídice. Este texto, escrito por el alemán Chistoph Gluck, será presentado con más de 70 artistas en escena y bajo la dirección musical de Boris Paredes. Las funciones están pautadas en el Centro Cultural Chacao a partir del viernes 7 de octubre a las 7:00 pm; el sábado 8 y el domingo 9 a las 5:00 pm.

La propuesta escénica, con el sello creativo de Orlando Arocha, apuesta por la sencillez y pone el acento en la interpretación. Por este motivo, el director musical siente mayor responsabilidad. Así lo expresó el maestro Boris Paredes, a quien le tocó profundizar en los aspectos más sutiles de esta ópera en tres actos. Aseguró que el autor marca un antes y un después en la música barroca, ya que logra una cercanía entre los intérpretes y el espectador: “deja a un lado el virtuosismo y la grandilocuencia del cantante, para darle valor a la esencia de cada melodía ejecutada”.

Paredes comentó que Orfeo es uno de los personajes más importantes dentro de la mitología griega, porque tiene el poder de convencer y seducir a través de la música, y una conexión extraordinaria con la naturaleza. “En este drama su valentía quedará en evidencia porque logra rescatar del infierno a su amada Eurídice, cautivando con esto a los espectadores”.

El director musical agregó que las danzas de la furia y de los espíritus bienaventurados, dos fragmentos orquestales de la versión francesa de esta obra, le darán un carácter novedoso al concierto. Habrá otros elementos sorpresa incorporados a esta interpretación. Originalmente escrita para un contratenor, Orfeo en esta oportunidad será interpretado por la mezzosoprano venezolana Melba González.

La participación coralista muestra los diferentes colores y registros vocales hechos por un mismo intérprete. “Es un coro muy versátil porque logra la simpleza a través de diversas armonías agradables al oído y fáciles de entender, además permite que el público se conecte con la belleza de cada nota musical”, indicó la María Fernanda Flores, quien preparó a la CNJSB para este montaje.

Por su parte, el director de escena, Orlando Arocha describió que la puesta en escena se sirve de una pasarela por donde circularán los personajes durante el recorrido, que va desde el funeral, el infierno y los Campos Elíseos. “Es una escenografía contemporánea en la que no se encontrará ninguna referencia ni rasgos clásicos de la época griega”.

“Hemos sustituido la danza por acciones escénicas representadas en sus formas coreográficas más básicas. Lo más complejo fue materializar el infierno, con la entrada de las furias. También incorporamos videos y efectos como complemento que ayuden a contar la historia. La idea es aproximar al público venezolano a las grandes obras universales de manera cercana y sin artificios”, agregó Arocha.

Solistas invitadas. La mezzosoprano Melba González tiene diez años haciendo ópera en Venezuela y es la primera vez que interpreta a Orfeo. “En mi proceso como artista me ha dado un espectro actoral mucho más amplio porque es un personaje donde trabajé lo masculino. Y como aporte para la vida, me dejó como aprendizaje el proceso de investigación y el trabajo creativo que implicó trabajar cantando desde el principio hasta el final de la obra”.

La soprano Ambar Arias también habló de la novedad que este trabajo representa para en su carrera. “Es la primera vez que interpreto un rol dramático y ha sido un descubrimiento en lo musical y actoral. El grado de dificultad de interpretar a Eurídice, se encuentra en el dueto entre esta y Orfeo por la intensidad emocional que requiere la escena. Como ser humano entendí que a pesar de las circunstancias más adversas, el amor es el antídoto que todo lo cura”.

Anneli Hernández, soprano lírico ligera, encarna a Amore o Cupido en esta ópera. Acerca de su personaje dijo: “es difícil porque tiene pocas intervenciones, lo que implica que en muy poco tiempo tienes que decir mucho. Lo hace más interesante el que se haya planteado como un varón que es ciego. Él presenta el caos y la solución y está más allá del bien y del mal”.

“Este personaje me ha permitido entender que no podemos ver las cosas de una sola manera y que hay dos lados de la moneda. La dificultad de interpretarlo es que siempre está jugando, por el hecho de que el amor es ciego”, comentó la cantante.

El viaje de Orfeo. Durante el primer acto de la ópera, el espectador podrá sentir el dolor y la tristeza que significa la pérdida de Eurídice para Orfeo. El drama se inicia cuando, en medio de la desesperanza, este es visitado por Amore o Cupido, quien le concede bajar hasta el infierno a buscar a su amada. Sin embargo, le pone como condición que cuando la haya encontrado no la mire, porque de lo contrario se la llevaría definitivamente la muerte. Aquí, la representación de la muerte se logra a través de la interpretación de un réquiem.

El segundo acto se desarrolla en el inframundo. Allí Orfeo enfrenta a las furias y a los miedos, representados a través de un peligroso río y un monstruo de muchas cabezas, a los que vence con el poder de la música y de la poesía. En esta parte, hay un juego musical entre ritmos toscos y sutiles.

En el tercer acto, Orfeo aparece con Eurídice en los Campos Elíseos –lugar donde están las heroínas y los héroes- y comienza una lucha entre ellos a través de un dueto, porque su amada no entiende la razón de la distancia de Orfeo, quien desesperado finalmente la ve y ocasiona su desvanecimiento. Vencido, Orfeo también desea morir y en ese instante reaparece Cupido y le da la noticia de que Eurídice le será devuelta. La ópera termina con odas de alegría y felicidad que exaltan finalmente, el triunfo del amor.

La participación de nuestras agrupaciones en diversos escenarios es parte del trabajo artístico que impulsa el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyo órgano rector de la Fundación Musical Simón Bolívar, institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.