Con la finalidad de responder a las inquietudes más frecuentes del público interesado en El Sistema, hemos elaborado un listado de preguntas frecuentes con sus respectivas respuestas para agilizar la atención al usuario. Estas abordan los temas de interés y las preguntas que recibimos con mayor frecuencia.

¿Cuáles son los requisitos para ingresar en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela?

Ingresar al Sistema Nacional de Orquestas y Coros es muy sencillo, asequible y cómodo. Nuestro programa fue creado para que todos los niños y jóvenes venezolanos tengan acceso a la educación y disfrute de la música. Los interesados no tienen que presentar ninguna prueba de admisión, tampoco existe una selección previa. Hay 443 núcleos de El Sistema en todo el territorio nacional a donde se puede acudir, dependiendo de la ubicación residencial del interesado.

Los requisitos son:

  • Llenar y completar la planilla de inscripción que le entregan en el Núcleo con los datos del interesado y de su representante.
  • Llevar dos (2) fotografías carnet del interesado.
  • Fotocopia de la partida de nacimiento, si no tiene cédula.
  • Fotocopia de la cédula de identidad de cada uno de los representantes, o de uno de los representantes según sea el caso.
  • El ingreso es gratuito, no hay matrículas ni mensualidades por pagar.

¿En qué cátedras puedo estudiar música y cómo puedo elegir un instrumento musical?

En El Sistema el talento incipiente puede experimentar, en una primera fase, con cantos, sonidos, palmadas, ritmos, flautas dulces, percusión, cuerdas y movimientos dentro de un coro. De esta manera, se empieza a canalizar la inclinación del niño hacia la orquesta sinfónica, la típica, o de otros géneros como Jazz, LatinoCaribeña, AfroVenezolana e incluso Rock, o su participación en una agrupación coral, según su preferencia.

Poco a poco, el alumno se va familiarizando con una variada gama de instrumentos musicales para su posterior elección, la cual se realiza con los docentes especializados, quienes toman en cuenta el tamaño del niño, su contextura física, y su interés y/o vocación hacia un instrumento determinado. Seguidamente, el niño recibe clases de coro, teoría, iniciación a la orquesta, armonía, técnica y lenguaje musical.

Actualmente, El Sistema cuenta con las cátedras instrumentales de violín, viola, violonchelo, contrabajo, flauta, oboe, clarinete, fagote, corno, trompeta, trombón, tuba, bombardino, percusión, arpa de pedal, arpa criolla, piano, órgano, cuatro, guitarra, mandolina, bandola, saxofón, coro, canto popular, canto lírico, dirección orquestal, dirección coral, composición.

¿Cómo puedo aprender a tocar un instrumento musical si no tengo los medios económicos para adquirirlo?

Para aprender a tocar un instrumento no se necesitan conocimientos previos y la formación en El Sistema es totalmente gratuita. Mediante la figura de comodato, y por el tiempo en que permanezca en El Sistema, en calidad de préstamo de uso gratuito, se entrega al alumno e integrante de la institución el instrumento musical asignado con las recomendaciones de un docente. Esto permite que el alumno pueda utilizarlo para su ejecución en los ensayos y prácticas en grupos o individuales, conciertos,  y, cuando el tamaño del instrumento lo permite, lo pueda llevar a su casa para ejercitar y estudiar. A medida que el niño se va desarrollando física y musicalmente, se le cambia el instrumento por otro adecuado a su estatura, siempre mediante la modalidad de comodato, lo que permite un ciclo de retroalimentación instrumental.

¿Qué beneficios obtiene mi representado si no desea convertirse en músico profesional, luego de estudiar en un Núcleo de El Sistema y haber pertenecido a una de sus orquestas?

Como bien lo define el Maestro José Antonio Abreu, creador y fundador de El Sistema, “las orquestas y los coros son verdaderas escuelas para la vida, son terrenos fértiles para que los niños, niñas y adolescentes que en ellas conviven, cultiven sus aptitudes y actitudes, aprendan valores éticos, cívicos, estéticos, espirituales y sociales”.

El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela le ofrece herramientas a los niños para que sean hombres y mujeres exitosos, productivos y felices. Y todos aquellos que en algún momento de sus vidas han estudiado y participado en su estructura formadora, son hoy en día profesionales, trabajadores, padres, madres y ciudadanos integrales. A través del estudio de la música, y al haber pertenecido a una orquesta o coro, aprendieron a trabajar en equipo, a ser tolerantes, solidarios, disciplinados, responsables, tenaces en la consecución de metas, líderes, competitivos y visionarios con su futuro y el de sus familias.

Mediante los informes académicos de colegios y universidades se ha podido constatar que los jóvenes y niños que son alumnos de El Sistema aumentan su rendimiento estudiantil y sus actitudes de liderazgo y respeto hacia el entorno, mientras que disminuyen su grado de agresividad, actitudes depresivas y de descontrol emocional.

Un estudio de Evaluación de Impacto realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, arrojó que los niños y jóvenes que ingresan a El Sistema mostraron vínculos sociales y mejoras con sus conexiones con la escuela y la familia; que están ganados a cooperación entre si y sus pares; que lograron mayor confianza en sí mismos; disminución de los niveles de agresión o toma de riesgos, con mayor énfasis en los varones; disposición a intervenir en actividades colectivas y mayor coeficiente intelectual infantil.

¿Qué oportunidades de desarrollo profesional y fuentes de trabajo se ofrecen en El Sistema para los que desean hacer carrera en la música?

Hay un amplio abanico de posibilidades de formación musical, profesional y laboral en El Sistema, ya que los estudiantes y músicos de las orquestas y coros, se pueden desarrollar como docentes de música, ejecutantes, solistas, directores de orquestas y de coros, compositores, repertoristas y lutieres, así como gerentes y productores artísticos.

En cuanto a la dirección orquestal y a los solistas, los jóvenes integrantes de las orquestas tienen prioridad y campo laboral seguro, ya que en un 90% de los conciertos intervienen solistas de las propias orquestas. Asimismo, El Sistema ofrece una plataforma a jóvenes creadores que se dediquen a la composición de nuevas obras las cuales, a su vez, son interpretadas por las orquestas. Otra fuente de trabajo es para los capacitados como lutier, ya que se pueden encargar de la reparación y fabricación de instrumentos musicales, que tiene un mercado seguro en los miles de alumnos y músicos que tiene El Sistema.

Gracias al conocimiento que alcanzan los alumnos de El Sistema sobre la actividad orquestal y musical acerca de la producción de conciertos, del funcionamiento interno de los núcleos y conservatorio, así como sobre la organización y logística de giras artísticas, éstos se convierten, en su gran mayoría, en gerentes de la Fundación Musical Simón Bolívar. Asimismo, el alto número de profesores de música que requiere El Sistema es otra fuente de trabajo para sus alumnos, quienes tienen la posibilidad de obtener el grado académico expedido por la Cátedra de Música de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), así como complementar su formación con maestrías y doctorados en la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, la Universidad Lisandro Alvarado, la Universidad Nacional Experimental del Táchira y el Instituto Pedagógico de Rubio.

¿Desde qué edad pueden recibir a mi hijo(a) en El Sistema para que pueda estudiar música y tocar un instrumento?

En las orquestas juveniles e infantiles la formación musical contamos con dos programas encargados de iniciar a los niños. El Programa Nuevos Integrantes que atiende desde las madres embarazadas, los neonatos y bebés hasta los tres años de edad. Asimismo, el Programa de Iniciación Musical recibe desde los tres años, aunque no es limitante la edad para iniciarse. Es importante saber que El Sistema cuenta con diversos niveles de estudio musical, en los que se pueden insertar: kinder musical (niños de 2 a 4 años); orquestas pre-infantiles (4 a 6 años); orquestas infantiles (7 a 12 años); orquestas pre-juveniles (13 a 16 años); orquestas juveniles (16 a 22 años) y orquestas profesionales en cada estado de la geografía venezolana.

¿A dónde debo dirigirme para obtener la información exacta para inscribir a mi hijo en El Sistema?

El Sistema de Orquestas y Coros tiene presencia en todo el territorio nacional, basta con ubicar el núcleo más cercano a su domicilio y dirigirse directamente allí. El período de pre-inscripción es durante el mes de mayo, cuando se retiran las planillas de preinscripción y en septiembre se realiza la formalización de la misma, incluyendo los recaudos solicitados.

Si soy músico y no me he formado en El Sistema ¿tengo una oportunidad para ingresar a uno de sus núcleos o a una de sus orquestas?

Sí tienes oportunidad. En El Sistema de Orquestas se realizan permanentemente audiciones, talleres de nivelación, inscripciones, seminarios, clases magistrales, entre otros, que permiten a los músicos interesados participar y optar por su ingreso a una de sus orquestas.

¿Cuáles son los requisitos para ingresar en las Escuelas de Instrumentos de El Sistema si ya soy un ejecutante?

Cuando un ejecutante de algún instrumento tiene un alto nivel musical, o su profesor considera que tiene un gran potencial por desarrollar, éste le prepara una comunicación de recomendación referida al director de la Escuela que le competa (violín, clarinete, contrabajo, trompeta, etc.) para que el niño o joven presente una audición y opte por un cupo en la misma.

¿A quién me dirijo si soy docente en el área musical y quiero ofrecer mis servicios como profesor(a) de El Sistema?

Debe dirigirse a la Fundación Musical Simón Bolívar ubicada en la Torre Este de Parque Central, piso 11, Dirección de Formación y Desarrollo, Oficina de Atención al Docente. También puede enviar su hoja de vida a: dir.denucleos@fundamusical.org.ve y dir.sectorialdeformacionacademicamusical@fundamusical.org.ve

¿Cuáles son los requisitos y las gestiones que se deben hacer para crear un nuevo núcleo de El Sistema en mi comunidad?

Se debe realizar una solicitud formal por escrito al ente gubernamental de la zona y a la alcaldía para garantizar la infraestructura, mobiliario e instrumentos musicales. Luego se realiza el convenio con El Sistema de Orquestas, ente que aportará el método de estudio, el personal docente, administrativo y obrero, más todos los detalles de organización interna de dicho núcleo.

Quiero ayudar a los músicos venezolanos ¿cuál es el procedimiento para realizar trabajo voluntario en El Sistema?

Debe dirigirse a la Fundación Musical Simón Bolívar ubicada en la Torre Oeste de Parque Central, piso 18, Dirección de Formación y Desarrollo, y allí puede plantear su propuesta. También puede enviar su propuesta a: dir.denucleos@fundamusical.org.ve y dir.sectorialdeformacionacademicamusical@fundamusical.org.ve

Vivo en el exterior, ¿cómo puedo gestionar una visita a los núcleos y sedes de El Sistema en Venezuela, con objetivos académicos y de investigación?

El interesado debe enviar un correo electrónico a contacto@fundamusical.org.ve colocando sus datos personales, datos académicos o profesionales (dependiendo del caso) y una detallada solicitud en la que suministre un informe completo de motivos, necesidades, intereses, fines de la misma y el nombre de la institución académica o gubernamental que respalda dicha visita.

Soy mayor de edad, ¿puedo ingresar a El Sistema?

Si tiene conocimientos musicales previos es muy fácil. De no tener ningún tipo de preparación, no es imposible. Sin embargo, debe tener en cuenta que posiblemente tenga que estudiar con niños menores y en niveles de iniciación.

Soy venezolano y vivo en el exterior, pero viajo con frecuencia a mi país, ¿cómo puedo enterarme, con anticipación, de las presentaciones de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, tanto en el extranjero como en Venezuela?

A través del sitio web fundamusical.org.ve en la sección calendario se puede informar de las actividades, conciertos, recitales y giras pautadas mensualmente. También puede seguir nuestra redes sociales Twitter @elsistema – Instagram @elsistema_ – Facebook El Sistema.

Resido en el interior del país, pero viajo a Caracas con cierta frecuencia, ¿cómo puedo adquirir las entradas para los conciertos que se ofrecen en el Centro de Acción Social por la Música?

Las entradas a los conciertos y recitales en el Centro de Acción Social por la Música (CASPM) son gratuitas. Para conocer la programación pautada contamos con la sección Calendario de conciertos en el portal fundamusical.org.ve, los medios de comunicación, redes sociales Twitter @elsistema – Instagram @elsistema_ – Facebook El Sistema, la taquilla y oficinas en la sede del CNASPM.

Me gustaría contribuir y hacer alguna donación para los niños músicos de El Sistema, ¿cómo puedo hacerlo y a quién me dirijo?

La empresa o el individuo interesado se pueden dirigir directamente a las Fundaciones de Núcleos ubicadas en las sedes de cada núcleo. Allí se canalizan las necesidades inmediatas (reparaciones de la infraestructura, inmuebles, mobiliarios, equipos, donación de instrumentos, etc) y así el patrocinante puede realizar el aporte más adecuado y conveniente. Igualmente, acudir a la Fundación Musical Simón Bolívar, con sede administrativa en Caracas, a fin de realizar el patrocinio deseado, o escribir a contacto@fundamusical.org.ve para canalizar la donación.

¿Dónde puedo adquirir los discos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela dirigida por Gustavo Dudamel?

En las disco tiendas musicales, especialmente en las de Caracas, podrá encontrar los siguientes CD’s:

  • Tchaikovsky & Shakespeare (2011): Hamlet – Overture-Fantasy after Shakespeare; The Tempest; Romeo and Juliet, Fantasy Overture.
  • Rite (2010): Stravinsky Le Sacre du Printemps; Revueltas La noche de los Mayas.
  • Discoveries (2009).
  • Tchaikovsky (2009): Symphony nº. 5; Francesca da Rimini.
  • Fiesta (2008).
  • Mahler (2007): Symphony nº. 5.
  • Beethoven (2006): Symphonies nº. 5 & 7.

http://www.deutschegrammophon.com/

A mi hijo le gusta la música popular: ¿puede estudiar en El Sistema?

Una de las premisas básicas del trabajo de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es considerar la música como un arte integral y no hacer distinciones radicales entre géneros. Lo importante es el alto nivel técnico e interpretativo con que se ejecute la música, por lo que cualquier niño o joven que desee incursionar en la música popular, y cuya vocación y talento esté dirigido hacia ese género, puede acudir igualmente a cualquier núcleo de El Sistema donde se imparta como cátedra el estudio de algún instrumento de música popular. Incluso, podrá formar parte de una orquesta típica, de una orquesta o ensamble de música venezolana, de una agrupación dedicada al rock, al jazz, a la música latina y/o afro-venezolana.

Soy baterista y me encanta el rock, ¿tengo algún chance de estudiar en El Sistema o de pertenecer a alguna agrupación u orquesta de este género?

Si, en muchos núcleos ya contamos con la práctica orquestal en distintos géneros musicales para ofrecer alternativas a los jóvenes venezolanos, incluso ya contamos con diferentes agrupaciones como la Big Band Jazz, la Orquesta Latinocaribeña, la Orquesta Afrovenezolana, el Ensamble de Alma Llanera y la Orquesta de Rock Sinfónico.

Tengo estudios de música realizados en el exterior y ya tengo 18 años de edad, ¿es posible ingresar a El Sistema en Caracas?

Todo niño o joven que desee inscribirse en el Sistema Nacional de Orquestas es bienvenido; para ello existen diferentes oportunidades de ingreso (audiciones, talleres de nivelación, seminarios, clases magistrales, etc), que permiten a los músicos interesados participar y optar por su inserción.

Me gusta la salsa y quiero estudiar música en un conservatorio, ¿será posible que me acepten en El Sistema o tengo que dirigirme a otras escuelas?

Claro que sí, contamos con el Programa de Música Popular, con el que se busca dar a conocer, explorar y abrir un camino musical a todos los interesados en este popular género. Su director es el profesor Alberto Vergara, percusionista, compositor y arreglista quien ha pertenecido por 30 años a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.

Soy estudiante universitario y quiero hacer mi tesis de grado sobre El Sistema de orquestas, ¿a quién puedo dirigirme para obtener información y poder trabajar mi tesis sobre este tema?

El interesado debe enviar un correo electrónico a contacto@fundamusical.org.ve, colocando sus datos personales, datos académicos o profesionales (dependiendo del caso) y una detallada solicitud donde informe motivo, necesidades, intereses, fines de la misma y comunicación de la institución académica. Una vez recibida la solicitud, dependiendo del área de estudio, la carrera del interesado, el nivel y el tema a investigar, El Sistema asignará una dirección responsable para atender la solicitud.

La música de cámara en Venezuela alcanza un sitial mundial

La Sinfónica Juvenil Teresa Carreño Se Reencuentra Con El Público Caraqueño

Bajo la acción pionera del maestro José Antonio Abreu, hace 32 años se formó la primera cátedra de música de cámara del país. Desde ese momento, los músicos venezolanos han logrado una conquista artística y espiritual que les ha abierto las puertas al mundo

Era 1982. Habían transcurrido siete años desde la fundación del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, y por petición del maestro José Antonio Abreu, los profesores Judith Jaimes y David Ascanio crearon la primera cátedra de música de cámara del país. Así, esta tribuna académica tutelada por el Conservatorio de Música Simón Bolívar, comenzaba a dar a luz agrupaciones primarias de su tipo, jóvenes cautivados por esta histórica forma de creación artística y un aliciente por tocar en todo el territorio nacional. Fue entonces, en ese momento, cuando la música de cámara comenzó a brillar en Venezuela, y el maestro Abreu, nuevamente lideró una acción pionera.

Hoy, cuando El Sistema está a pocos meses de cumplir 40 años, tanto sus orquestas como agrupaciones de música de cámara alcanzan la cúspide mundial. Los grupos en pequeño formato están integrados por músicos jóvenes, no pasan los 35 años de edad; y a diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, se enfrentan al público con pocos años, e incluso, meses de preparación. “Esto es un fenómeno, una máxima del maestro Abreu, él es quien los motiva con conciencia y calidad, siempre en búsqueda de la excelencia”, manifiesta el profesor Ascanio, quien es pianista de formación y, en la actualidad, sigue dirigiendo la escuela que surgió hace 32 años, en la cual se fue perfilando, décadas después, la Cátedra Latinoamericana de Música de Cámara.

La práctica orquestal y de cámara, un beneficio bidireccional

Desde que un niño ingresa a cualquier núcleo orquestal y coral de El Sistema, tiene la oportunidad de hacer música de cámara. Dúos, cuartetos, quintetos, sextetos, octetos, pequeños ensambles y orquestas de cuerdas, se forman de manera itinerante para afianzar en el músico su evolución integral, incluyendo el ámbito personal. “Ella es, quizás, el ámbito de la música donde se da la comunión, el encuentro del alma de los músicos para ejecutar. No es la grandilocuencia del sonido orquestal, sino que es un formato pequeño donde la sutileza de una frase puede hacer que se conmueva el alma tanto del ejecutante como del escucha”, expone Ascanio.

Hay quienes luego se enamoran de este mundo y se casan con sus particularidades; algunos por iniciativa propia, otros por recomendación de su gran mentor, el maestro Abreu. “Hacer música de cámara es una suerte de compromiso tipo matrimonio. Primero se necesita, yo diría, una vida de ensayos; algo que se convierte en un reto para el joven músico, saber administrar y jerarquizar su tiempo. Es un proceso extraordinario donde él se da cuenta que es muchísimo lo que aprende en comparación con lo que invierte. Y eso, aunado a la preparación previa individual, enriquece el tesoro más grande de un músico, que es su criterio musical”, enfatiza Ascanio.

El violonchelista Aimon Mata forma parte del casco. Él y sus compañeros Alejandro Carreño (violín), Boris Suárez (violín) e Ismel Campos (viola), son lo que el profesor Ascanio ha denominado “el timón de este barco”, el Cuarteto de Cuerdas Simón Bolívar. “Si quieren ir un paso más allá, tienen que hacer música de cámara, el siguiente nivel para seguir en la evolución”, recuerda Mata sobre las palabras que el creador de El Sistema pronunció en una oportunidad frente a los músicos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, su agrupación matriz.

Las intensas jornadas de ensayo y el compromiso individual que cada uno ha puesto en el aprendizaje propio, le han permitido a este cuarteto conquistar sitiales mundiales y compartir escenario con otros grandes de su tipo: el Cuarteto Latinoamericano, el Cuarteto Chilingirian y el Cuarteto de la Filarmónica de Berlín. Obteniendo, además, el máximo logro de un grupo musical: tener su discografía. En 2012, grabaron su primer álbum con la Deutsche Grammophone. “Indudablemente, hacer música orquestal y música de cámara es un beneficio bidireccional. Cuando adaptas las metodologías de trabajo se incrementan las posibilidades de escuchar, de ver las sutilezas, las cuales no son tan perceptibles cuando tocas en una orquesta”, asegura Mata. Y es que para el maestro Abreu, en palabras del profesor Ascanio, estas dos formas de hacer música no están desligadas una de la otra: “Él nos explicó que los grupos de cámara son células que conforman una orquesta, y que mientras más hayan, mayor coherencia y cohesión habrá entre sus músicos”.

La música de cámara abre a los músicos, las puertas al mundo

Al violinista Kenneth Jones le valió la oportunidad de ingresar a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Él así lo afirma. Es venezolano pero con nacionalidad estadounidense por sangre paterna. Inició sus estudios musicales en el núcleo de Montalbán, en Caracas, y luego, más grande, se trasladó a Estados Unidos para seguir su preparación profesional. Sin embargo, debió regresar a su país natal y, en ese momento, amigos músicos lo invitaron a formar un grupo de cámara.

“Comenzamos a ensayar y cuando nos sentimos preparados, nos presentamos al maestro (Abreu). Le gustó muchísimo y nos bautizó como Cuarteto de Cuerdas Francisco de Miranda. Una de las razones por las que me invitan a audicionar a la orquesta es gracias a esa presentación”. Hoy, su cuarteto, que completan los también músicos de la Simón Bolívar, Jorge Velásquez (violín), Luis Fernández (viola) y Abner Padrino (violonchelo), ya tiene tres años desde su debut en Escocia, durante una de las giras internacionales de la orquesta; y en mayo de 2013, obtuvieron el segundo lugar del Primer Concurso de Música de Cámara que realizó el Conservatorio de Música Simón Bolívar, en el marco del II Festival de Música de Cámara.

En esta competencia también resultó galardonado el Cuarteto Yaracuy, en primer lugar; mientras que el Cuarteto de Cuerdas Teresa Carreño y el Quinteto de Metales Stunning Brass, quedaron empatados en el tercer lugar. El Cuarteto Yaracuy, por su parte, está integrado por músicos de la Orquesta Simón Bolívar, entre ellos los hermanos Wilfredo Pérez (violín), Omar Pérez (viola) y Roberto Pérez (chelo), más el violinista Jairo González. En el caso del Teresa Carreño, este grupo emerge de la Sinfónica Juvenil Teresa Carreño de Venezuela y está conformado por Lila Vivas (violín), Gustavo Briceño (violín), Ramón Carrero (viola) e Isaac Loreto (chelo). Ambas agrupaciones participarán en el Festival de Cuarteto de Cuerdas de Eisenstadt, en Austria, a finales de junio de 2014.

A estos grupos de cámara que han decidido conformarse de manera profesional, se suman otras iniciativas como el Cuarteto Arsen y el Cuarteto Libertadores. El primero también está constituido por músicos de la SJTCV; Benjamin Gatuzz (violín), Fabiola Gamarra (violín), César González (viola) y Germán Vega (chelo) son sus integrantes. Mientras que el segundo, formado por los también músicos de la Simón Bolívar, Ollantay Velásquez (violín), Eddie Cordero (violín), Otto Rodríguez (viola) y José David Márquez (violonchelo), además de su propuesta artística, ha labrado una tarea pedagógica importante al realizar actividades de intercambio, impartiendo clases magistrales en diferentes proyectos internacionales que se han creado a semejanza del modelo venezolano. Haití, Perú, Angola, Japón, Colombia y Reino Unido son algunos de los países donde han desarrollado dicha labor.

Y es que, en definitiva, de las filas de las orquestas de El Sistema emergen por iniciativa propia y con la asesoría del maestro Abreu, agrupaciones de cámara que siguen los parámetros metódicos que han recibido sus integrantes durante su proceso de formación individual, llevando dentro y fuera de nuestras fronteras, lo aprendido.

Igualdad, tolerancia y libertad, lo que trasciende a la música

Dentro de un grupo de música de cámara, no solo se necesita nivel técnico, estudio individual y conocimiento específico de la obra y del compositor a interpretar, sino que hay elementos que surgen de las personalidades y afinidades de los músicos. Para el profesor y oboísta principal de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, Andrés Eloy Medina, quien formó junto a su esposa e hijo el ensamble de música barroca Zarabanda, es importante el hecho de querer tocar con gente que simpatiza y les agrada cómo tocan, al momento de formar una agrupación de música de cámara. “En el caso de nosotros, que somos un grupo familiar, la música de cámara nos permite comunicarnos en otro nivel; los tres estamos en un plano igualitario y eso nos permite conocer otro aspecto de cada uno”, expresa Medina.

Por otra parte, el repertorio de música de cámara exige, en primer término, que cada uno de los miembros debería tener la capacidad de escucharse a sí mismo en el conjunto, y al mismo tiempo, tener la posibilidad de escuchar a los otros como si fueran canales de grabación. “Pero, hay un oído más particular, que es el de escuchar todo”, dice el profesor David Ascanio. Ese oído es el más difícil de desarrollar. “Aquel que va de la mano del oído interno, el que me hace escuchar lo que yo quiero realizar como conjunto y como parte de”, apunta. Y en segundo término, está la exigencia técnica del solismo. “Lidiar consigo mismo y adaptar el yo solista al conjunto; lo que se traduce, además, en tolerancia y disciplina; comunicar lo que nos dice la música y no lo que se quiere individualmente; allí está la búsqueda del balance, de lo que en el renacimiento se decía: ‘menos es más’”, explica Ascanio.

Una vez que el músico comulga con sus compañeros y presenta la obra al público, llega a lo que el profesor Ascanio define como “la última habitación” a donde llega el artista para conseguir su libertad. “Porque, como te decía, la música de cámara es una suerte de comunión extraordinaria; es, como cuando ves a los pájaros volar y te preguntas ¿Qué los guía? ¿A dónde van? Y ellos lo saben. Al final, lograr estar allí, el yo-nosotros, hace que se tenga un sentido de libertad más amplio, duradero y valioso, que cualquier espíritu de libertad individual, porque lograrlo en colectivo es mucho más difícil”. Y prosigue diciendo: “Cuando se logra dar sentido a la obra, comunicarla y regalarla al público, se da entonces lo que yo llamo la oreja gigante, un solo oído escuchando. En ese momento, la libertad es de ambos, del artista y el público. Eso es arte en sí mismo, lo que Federico García Lorca llamó ‘El duende’”.

Para el profesor David Ascanio, dentro de El Sistema el músico conquista al mismo tiempo su ser artístico y social. “Es una extraordinaria manera de ver la verticalidad y la horizontalidad de la cruz de la vida. Cuánto conquisto yo viendo a los ojos al mismo nivel de los demás. Esa es la conquista externa. Cuánto conquisto yo en mi ser. Esa verticalidad está siempre en un vértice hacia el infinito, hacia algo más grande que uno. Hay que relacionarse con eso para entender, primero, la búsqueda de la excelencia, y segundo, la jerarquización natural de la vida. Al acostar ese vértice tenemos la horizontalidad que es El Sistema, la igualdad, la conquista, las posibilidades”.

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