Método de Iniciación al Cuatro

Con este método buscamos que el profesor tenga herramientas y recursos para dar una clase que llegue a todos los alumnos y que a su vez, este niño o joven que recibió, aprendió y aplicó este método, se convierta en un multiplicador para así llegar a muchas más personas que quieran tocar el cuatro.

Maestro Luis Orlando “Chirolo” Briceño, creador del Método de Iniciación al Cuatro

Con el lanzamiento del Método de Iniciación al Cuatro del maestro Luis Orlando Briceño, la Fundación Musical Simón Bolívar presenta la primera edición de un seriado de métodos de instrumentos de música tradicional venezolana para beneficio de los niños, jóvenes y maestros de todos los núcleos del país.

Esta propuesta tiene como objetivo que el estudiante desarrolle progresivamente las habilidades y destrezas para la ejecución del cuatro y, a su vez, brinda soluciones a la dificultad con la que se enfrenta todo estudiante y profesor, en la digitación de los acordes de la mano izquierda y sus cambios en una secuencia armónica en coordinación con los ritmos del rasgueo de la mano derecha.

Además, invita a ampliar el plano cognitivo (atención, memoria, análisis) y psicomotor (motricidad gruesa y fina) en armonía con el aprendizaje progresivo de acordes desde la digitación; por ejemplo tenemos acordes que se ejecutan con un dedo, luego con dos, seguidamente acordes que se ejecutan con tres dedos.

La metodología aplicada, permite que este método se convierta en una herramienta novedosa donde se simplifica la dificultad que representa ejecutar acordes complejos desde el inicio del aprendizaje del instrumento, favorece la construcción y ejecución de los acordes de forma sencilla, pues su arquitectura depende de la posición de los dedos desde acordes aprendidos anteriormente.

Por otra parte, el Método de Iniciación al Cuatro plantea, sobre una misma base rítmica, la posibilidad de aprendizaje del rasgueo de otros ritmos emblemáticos venezolanos, a través de la variación de velocidad y acentos, como el caso del vals hacia un polo o aires larenses, permitiendo así el abordaje de los diferentes rasgueos de acuerdo a la región y al género.

Y finalmente, pero no menos importante, conforma un aporte valioso para la pedagogía de la música debido, entre otras cosas, a la dedicación por exponer la aplicación didáctica del Método a través de indicaciones precisas, no limitantes, favoreciendo la creatividad y ampliación que el docente pueda hacer para el desarrollo de la musicalidad del ejecutante de cuatro.