Con la finalidad de responder a las inquietudes más frecuentes del público interesado en El Sistema, hemos elaborado un listado de preguntas frecuentes con sus respectivas respuestas para agilizar la atención al usuario. Estas abordan los temas de interés y las preguntas que recibimos con mayor frecuencia.

¿Cuáles son los requisitos para ingresar en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela?

Ingresar al Sistema Nacional de Orquestas y Coros es muy sencillo, asequible y cómodo. Nuestro programa fue creado para que todos los niños y jóvenes venezolanos tengan acceso a la educación y disfrute de la música. Los interesados no tienen que presentar ninguna prueba de admisión, tampoco existe una selección previa. Hay 443 núcleos de El Sistema en todo el territorio nacional a donde se puede acudir, dependiendo de la ubicación residencial del interesado.

Los requisitos son:

  • Llenar y completar la planilla de inscripción que le entregan en el Núcleo con los datos del interesado y de su representante.
  • Llevar dos (2) fotografías carnet del interesado.
  • Fotocopia de la partida de nacimiento, si no tiene cédula.
  • Fotocopia de la cédula de identidad de cada uno de los representantes, o de uno de los representantes según sea el caso.
  • El ingreso es gratuito, no hay matrículas ni mensualidades por pagar.

¿En qué cátedras puedo estudiar música y cómo puedo elegir un instrumento musical?

En El Sistema el talento incipiente puede experimentar, en una primera fase, con cantos, sonidos, palmadas, ritmos, flautas dulces, percusión, cuerdas y movimientos dentro de un coro. De esta manera, se empieza a canalizar la inclinación del niño hacia la orquesta sinfónica, la típica, o de otros géneros como Jazz, LatinoCaribeña, AfroVenezolana e incluso Rock, o su participación en una agrupación coral, según su preferencia.

Poco a poco, el alumno se va familiarizando con una variada gama de instrumentos musicales para su posterior elección, la cual se realiza con los docentes especializados, quienes toman en cuenta el tamaño del niño, su contextura física, y su interés y/o vocación hacia un instrumento determinado. Seguidamente, el niño recibe clases de coro, teoría, iniciación a la orquesta, armonía, técnica y lenguaje musical.

Actualmente, El Sistema cuenta con las cátedras instrumentales de violín, viola, violonchelo, contrabajo, flauta, oboe, clarinete, fagote, corno, trompeta, trombón, tuba, bombardino, percusión, arpa de pedal, arpa criolla, piano, órgano, cuatro, guitarra, mandolina, bandola, saxofón, coro, canto popular, canto lírico, dirección orquestal, dirección coral, composición.

¿Cómo puedo aprender a tocar un instrumento musical si no tengo los medios económicos para adquirirlo?

Para aprender a tocar un instrumento no se necesitan conocimientos previos y la formación en El Sistema es totalmente gratuita. Mediante la figura de comodato, y por el tiempo en que permanezca en El Sistema, en calidad de préstamo de uso gratuito, se entrega al alumno e integrante de la institución el instrumento musical asignado con las recomendaciones de un docente. Esto permite que el alumno pueda utilizarlo para su ejecución en los ensayos y prácticas en grupos o individuales, conciertos,  y, cuando el tamaño del instrumento lo permite, lo pueda llevar a su casa para ejercitar y estudiar. A medida que el niño se va desarrollando física y musicalmente, se le cambia el instrumento por otro adecuado a su estatura, siempre mediante la modalidad de comodato, lo que permite un ciclo de retroalimentación instrumental.

¿Qué beneficios obtiene mi representado si no desea convertirse en músico profesional, luego de estudiar en un Núcleo de El Sistema y haber pertenecido a una de sus orquestas?

Como bien lo define el Maestro José Antonio Abreu, creador y fundador de El Sistema, “las orquestas y los coros son verdaderas escuelas para la vida, son terrenos fértiles para que los niños, niñas y adolescentes que en ellas conviven, cultiven sus aptitudes y actitudes, aprendan valores éticos, cívicos, estéticos, espirituales y sociales”.

El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela le ofrece herramientas a los niños para que sean hombres y mujeres exitosos, productivos y felices. Y todos aquellos que en algún momento de sus vidas han estudiado y participado en su estructura formadora, son hoy en día profesionales, trabajadores, padres, madres y ciudadanos integrales. A través del estudio de la música, y al haber pertenecido a una orquesta o coro, aprendieron a trabajar en equipo, a ser tolerantes, solidarios, disciplinados, responsables, tenaces en la consecución de metas, líderes, competitivos y visionarios con su futuro y el de sus familias.

Mediante los informes académicos de colegios y universidades se ha podido constatar que los jóvenes y niños que son alumnos de El Sistema aumentan su rendimiento estudiantil y sus actitudes de liderazgo y respeto hacia el entorno, mientras que disminuyen su grado de agresividad, actitudes depresivas y de descontrol emocional.

Un estudio de Evaluación de Impacto realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, arrojó que los niños y jóvenes que ingresan a El Sistema mostraron vínculos sociales y mejoras con sus conexiones con la escuela y la familia; que están ganados a cooperación entre si y sus pares; que lograron mayor confianza en sí mismos; disminución de los niveles de agresión o toma de riesgos, con mayor énfasis en los varones; disposición a intervenir en actividades colectivas y mayor coeficiente intelectual infantil.

¿Qué oportunidades de desarrollo profesional y fuentes de trabajo se ofrecen en El Sistema para los que desean hacer carrera en la música?

Hay un amplio abanico de posibilidades de formación musical, profesional y laboral en El Sistema, ya que los estudiantes y músicos de las orquestas y coros, se pueden desarrollar como docentes de música, ejecutantes, solistas, directores de orquestas y de coros, compositores, repertoristas y lutieres, así como gerentes y productores artísticos.

En cuanto a la dirección orquestal y a los solistas, los jóvenes integrantes de las orquestas tienen prioridad y campo laboral seguro, ya que en un 90% de los conciertos intervienen solistas de las propias orquestas. Asimismo, El Sistema ofrece una plataforma a jóvenes creadores que se dediquen a la composición de nuevas obras las cuales, a su vez, son interpretadas por las orquestas. Otra fuente de trabajo es para los capacitados como lutier, ya que se pueden encargar de la reparación y fabricación de instrumentos musicales, que tiene un mercado seguro en los miles de alumnos y músicos que tiene El Sistema.

Gracias al conocimiento que alcanzan los alumnos de El Sistema sobre la actividad orquestal y musical acerca de la producción de conciertos, del funcionamiento interno de los núcleos y conservatorio, así como sobre la organización y logística de giras artísticas, éstos se convierten, en su gran mayoría, en gerentes de la Fundación Musical Simón Bolívar. Asimismo, el alto número de profesores de música que requiere El Sistema es otra fuente de trabajo para sus alumnos, quienes tienen la posibilidad de obtener el grado académico expedido por la Cátedra de Música de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), así como complementar su formación con maestrías y doctorados en la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, la Universidad Lisandro Alvarado, la Universidad Nacional Experimental del Táchira y el Instituto Pedagógico de Rubio.

¿Desde qué edad pueden recibir a mi hijo(a) en El Sistema para que pueda estudiar música y tocar un instrumento?

En las orquestas juveniles e infantiles la formación musical contamos con dos programas encargados de iniciar a los niños. El Programa Nuevos Integrantes que atiende desde las madres embarazadas, los neonatos y bebés hasta los tres años de edad. Asimismo, el Programa de Iniciación Musical recibe desde los tres años, aunque no es limitante la edad para iniciarse. Es importante saber que El Sistema cuenta con diversos niveles de estudio musical, en los que se pueden insertar: kinder musical (niños de 2 a 4 años); orquestas pre-infantiles (4 a 6 años); orquestas infantiles (7 a 12 años); orquestas pre-juveniles (13 a 16 años); orquestas juveniles (16 a 22 años) y orquestas profesionales en cada estado de la geografía venezolana.

¿A dónde debo dirigirme para obtener la información exacta para inscribir a mi hijo en El Sistema?

El Sistema de Orquestas y Coros tiene presencia en todo el territorio nacional, basta con ubicar el núcleo más cercano a su domicilio y dirigirse directamente allí. El período de pre-inscripción es durante el mes de mayo, cuando se retiran las planillas de preinscripción y en septiembre se realiza la formalización de la misma, incluyendo los recaudos solicitados.

Si soy músico y no me he formado en El Sistema ¿tengo una oportunidad para ingresar a uno de sus núcleos o a una de sus orquestas?

Sí tienes oportunidad. En El Sistema de Orquestas se realizan permanentemente audiciones, talleres de nivelación, inscripciones, seminarios, clases magistrales, entre otros, que permiten a los músicos interesados participar y optar por su ingreso a una de sus orquestas.

¿Cuáles son los requisitos para ingresar en las Escuelas de Instrumentos de El Sistema si ya soy un ejecutante?

Cuando un ejecutante de algún instrumento tiene un alto nivel musical, o su profesor considera que tiene un gran potencial por desarrollar, éste le prepara una comunicación de recomendación referida al director de la Escuela que le competa (violín, clarinete, contrabajo, trompeta, etc.) para que el niño o joven presente una audición y opte por un cupo en la misma.

¿A quién me dirijo si soy docente en el área musical y quiero ofrecer mis servicios como profesor(a) de El Sistema?

Debe dirigirse a la Fundación Musical Simón Bolívar ubicada en la Torre Este de Parque Central, piso 11, Dirección de Formación y Desarrollo, Oficina de Atención al Docente. También puede enviar su hoja de vida a: dir.denucleos@fundamusical.org.ve y dir.sectorialdeformacionacademicamusical@fundamusical.org.ve

¿Cuáles son los requisitos y las gestiones que se deben hacer para crear un nuevo núcleo de El Sistema en mi comunidad?

Se debe realizar una solicitud formal por escrito al ente gubernamental de la zona y a la alcaldía para garantizar la infraestructura, mobiliario e instrumentos musicales. Luego se realiza el convenio con El Sistema de Orquestas, ente que aportará el método de estudio, el personal docente, administrativo y obrero, más todos los detalles de organización interna de dicho núcleo.

Quiero ayudar a los músicos venezolanos ¿cuál es el procedimiento para realizar trabajo voluntario en El Sistema?

Debe dirigirse a la Fundación Musical Simón Bolívar ubicada en la Torre Oeste de Parque Central, piso 18, Dirección de Formación y Desarrollo, y allí puede plantear su propuesta. También puede enviar su propuesta a: dir.denucleos@fundamusical.org.ve y dir.sectorialdeformacionacademicamusical@fundamusical.org.ve

Vivo en el exterior, ¿cómo puedo gestionar una visita a los núcleos y sedes de El Sistema en Venezuela, con objetivos académicos y de investigación?

El interesado debe enviar un correo electrónico a contacto@fundamusical.org.ve colocando sus datos personales, datos académicos o profesionales (dependiendo del caso) y una detallada solicitud en la que suministre un informe completo de motivos, necesidades, intereses, fines de la misma y el nombre de la institución académica o gubernamental que respalda dicha visita.

Soy mayor de edad, ¿puedo ingresar a El Sistema?

Si tiene conocimientos musicales previos es muy fácil. De no tener ningún tipo de preparación, no es imposible. Sin embargo, debe tener en cuenta que posiblemente tenga que estudiar con niños menores y en niveles de iniciación.

Soy venezolano y vivo en el exterior, pero viajo con frecuencia a mi país, ¿cómo puedo enterarme, con anticipación, de las presentaciones de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, tanto en el extranjero como en Venezuela?

A través del sitio web fundamusical.org.ve en la sección calendario se puede informar de las actividades, conciertos, recitales y giras pautadas mensualmente. También puede seguir nuestra redes sociales Twitter @elsistema – Instagram @elsistema_ – Facebook El Sistema.

Resido en el interior del país, pero viajo a Caracas con cierta frecuencia, ¿cómo puedo adquirir las entradas para los conciertos que se ofrecen en el Centro de Acción Social por la Música?

Las entradas a los conciertos y recitales en el Centro de Acción Social por la Música (CASPM) son gratuitas. Para conocer la programación pautada contamos con la sección Calendario de conciertos en el portal fundamusical.org.ve, los medios de comunicación, redes sociales Twitter @elsistema – Instagram @elsistema_ – Facebook El Sistema, la taquilla y oficinas en la sede del CNASPM.

Me gustaría contribuir y hacer alguna donación para los niños músicos de El Sistema, ¿cómo puedo hacerlo y a quién me dirijo?

La empresa o el individuo interesado se pueden dirigir directamente a las Fundaciones de Núcleos ubicadas en las sedes de cada núcleo. Allí se canalizan las necesidades inmediatas (reparaciones de la infraestructura, inmuebles, mobiliarios, equipos, donación de instrumentos, etc) y así el patrocinante puede realizar el aporte más adecuado y conveniente. Igualmente, acudir a la Fundación Musical Simón Bolívar, con sede administrativa en Caracas, a fin de realizar el patrocinio deseado, o escribir a contacto@fundamusical.org.ve para canalizar la donación.

¿Dónde puedo adquirir los discos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela dirigida por Gustavo Dudamel?

En las disco tiendas musicales, especialmente en las de Caracas, podrá encontrar los siguientes CD’s:

  • Tchaikovsky & Shakespeare (2011): Hamlet – Overture-Fantasy after Shakespeare; The Tempest; Romeo and Juliet, Fantasy Overture.
  • Rite (2010): Stravinsky Le Sacre du Printemps; Revueltas La noche de los Mayas.
  • Discoveries (2009).
  • Tchaikovsky (2009): Symphony nº. 5; Francesca da Rimini.
  • Fiesta (2008).
  • Mahler (2007): Symphony nº. 5.
  • Beethoven (2006): Symphonies nº. 5 & 7.

http://www.deutschegrammophon.com/

A mi hijo le gusta la música popular: ¿puede estudiar en El Sistema?

Una de las premisas básicas del trabajo de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es considerar la música como un arte integral y no hacer distinciones radicales entre géneros. Lo importante es el alto nivel técnico e interpretativo con que se ejecute la música, por lo que cualquier niño o joven que desee incursionar en la música popular, y cuya vocación y talento esté dirigido hacia ese género, puede acudir igualmente a cualquier núcleo de El Sistema donde se imparta como cátedra el estudio de algún instrumento de música popular. Incluso, podrá formar parte de una orquesta típica, de una orquesta o ensamble de música venezolana, de una agrupación dedicada al rock, al jazz, a la música latina y/o afro-venezolana.

Soy baterista y me encanta el rock, ¿tengo algún chance de estudiar en El Sistema o de pertenecer a alguna agrupación u orquesta de este género?

Si, en muchos núcleos ya contamos con la práctica orquestal en distintos géneros musicales para ofrecer alternativas a los jóvenes venezolanos, incluso ya contamos con diferentes agrupaciones como la Big Band Jazz, la Orquesta Latinocaribeña, la Orquesta Afrovenezolana, el Ensamble de Alma Llanera y la Orquesta de Rock Sinfónico.

Tengo estudios de música realizados en el exterior y ya tengo 18 años de edad, ¿es posible ingresar a El Sistema en Caracas?

Todo niño o joven que desee inscribirse en el Sistema Nacional de Orquestas es bienvenido; para ello existen diferentes oportunidades de ingreso (audiciones, talleres de nivelación, seminarios, clases magistrales, etc), que permiten a los músicos interesados participar y optar por su inserción.

Me gusta la salsa y quiero estudiar música en un conservatorio, ¿será posible que me acepten en El Sistema o tengo que dirigirme a otras escuelas?

Claro que sí, contamos con el Programa de Música Popular, con el que se busca dar a conocer, explorar y abrir un camino musical a todos los interesados en este popular género. Su director es el profesor Alberto Vergara, percusionista, compositor y arreglista quien ha pertenecido por 30 años a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.

Soy estudiante universitario y quiero hacer mi tesis de grado sobre El Sistema de orquestas, ¿a quién puedo dirigirme para obtener información y poder trabajar mi tesis sobre este tema?

El interesado debe enviar un correo electrónico a contacto@fundamusical.org.ve, colocando sus datos personales, datos académicos o profesionales (dependiendo del caso) y una detallada solicitud donde informe motivo, necesidades, intereses, fines de la misma y comunicación de la institución académica. Una vez recibida la solicitud, dependiendo del área de estudio, la carrera del interesado, el nivel y el tema a investigar, El Sistema asignará una dirección responsable para atender la solicitud.

Inauguración del Festival Salzburgo 2013

MAESTRO JOSÉ ANTONIO ABREU
En esta solemne Inauguración del Festival de Salzburgo 2013 deseo alzar mi voz en nombre de todos aquellos ilustres Artistas y Educadores Musicales que, durante 40 años me han acompañado, con abnegación y solidaridad admirables, en torno a un esfuerzo inspirado por nobles ideales concernientes al destino de la juventud y la niñez en la América Latina.

Hoy, acaso más que nunca antes, la misión del Arte en el ámbito de la nueva generación trasciende el horizonte de los valores estéticos para proyectarse, con creciente intensidad, sobre el amplio y vital dominio que abarca, desde la formación humanística integral de la personalidad, hasta la plena inserción del joven y el niño, mediante su desarrollo artístico, en una vida social constructiva, fecunda y ascendente. La nueva generación musical latinoamericana constituye excelso testimonio de un Continente que, en las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles, encuentra moderno paradigma.

En Marzo de 1.995, una Declaración de la Organización de Estados sostuvo que el desarrollo no era concebible ni sostenible sino en función de las percepciones y valores que dan vida a la Cultura de una época y de una comunidad; y que la Democracia debía ser entendida, primordialmente, como una Cultura que ya no puede ser la flor que adorna y divierte a una civilización, sino la savia misma de su vida y perennidad.

En particular, la Cultura Artística constituye el orden por excelencia para forjar nuestra fisonomía de Pueblo, para ahondar en la gesta histórica de nuestra identidad, para vislumbrar los alcances del futuro. Y, precisamente, la Cultura Latino-Caribeña se muestra con mayor coherencia y singularidad expresiva que la de cualquier otro Continente o Región del Mundo. He aquí la magna ejecutoria cumplida por nuestros artistas y creadores: penetrar nuestra originalidad, abrir nuevos destinos. Los intelectuales y artistas del Continente, conscientes de la colosal trascendencia del hecho cultural, acometen hoy un esfuerzo integrador sin precedentes, que evidencia la determinante participación de nuestros pensadores y creadores en la Proeza Americana.

La eclosión cultural de América Latina versa, en efecto, sobre esa Gesta, engendradora de Nuevos Mundos. Crear Nuevos Mundos es una condición humana que nos asiste desde los más remotos orígenes. Nuestros antepasados pre-hispánicos mostraron siempre al Universo como un proceso constante de mutación, transformación y cambio. Se hace ello patente desde las remotas mitologías del pasado Maya hasta aquellos modernos escritores nuestros, tales como Miguel Ángel Asturias, Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges y Arturo Uslar Pietri, coinciden en la concepción de América como un mundo en permanente germen y transformación, obligado por su Historia, y por la acción de sus forjadores y creadores, a buscar nuevos destinos en el dilatado porvenir.

Durante siglos, y prácticamente desde el nacimiento de su nombre, América había venido siendo un malentendido de inteligencias, voluntades y poderes. Si resulta difícil entender cómo los europeos, por tan dilatados siglos, no llegaron a percibir la esencia de América, más grave aún parece que nosotros mismos, los americanos de antes y después del Encuentro Quicentenario entre Culturas y Continentes sobre esta Tierra, tampoco hayamos sido plenamente capaces de mirar, con profundidad y claridad, lo que realmente somos, hemos sido y debemos ser. En esta hora, una voluntad definitoria nos anima a fraguar la conciencia de una unidad de destino; y nos compele a sustanciar aquel espíritu de identidad cuyo máximo y trascendental testimonio subyace en la Cultura Artística.

Por extemporáneo y paradójico que pudiera parecer, estamos convencidos de que, dentro de semejante contexto, enunciar la Cultura Artística como universo, y como misión, nos impone, ante todo, una reflexión sobre la Belleza.

En su dimensión objetiva, la noción de Belleza se aplica a determinadas características, calidades y valores de lo artístico. No obstante, la vivencia de lo bello, en la intimidad de la psiquis, implica así mismo el despertar de un sentimiento inefable, que es presentimiento de plenitud y eclosión de amor en el acto de contemplación. Al contemplar tal belleza como intuición y éxtasis de amor inefable, el espíritu se lanza irrefrenablemente en pos de la obra, y la transfigura sin cesar, desde las profundidades del inconsciente y hasta las fronteras de la razón, sin otra limitación que la que impone la superior cualidad del gusto estético, específicamente humana, patrimonio y tesoro de la persona. Emoción y presagio de plenitud que la Obra de Arte es capaz de suscitar, como en el mito de Orfeo, hasta en las fieras, y que aún niños de la más tierna edad experimentan como intensa y enigmática iluminación; cual si la presencia del Arte, partiendo de lo finito, pudiese conducirnos al umbral mismo del Eterno Absoluto. En la naturaleza de la persona humana radica, ciertamente, aquella tensión ricamente potenciada que la impele a avanzar, con formidable y secreto ímpetu, hacia el misterio del Ser Altísimo, Uno e Indivisible, cuya Divina Esencia trasciende portentosamente en la Verdad, el Bien y la Belleza. Belleza es Verdad esplendente, Bondad infinita y Amor supremo. Bella es la majestad del Partenón como Bella es la Humildad; Bella es la Victoria de Samotracia como Bella es la Paz por la Justicia; Bella es la Alegría como Bella es la Libertad que induce al Bien; Bello es el Moisés de Miguel Angel, como Bella es la vida de Teresa de Calcuta. Las Artes Visuales coronan de Belleza el Objeto en el Espacio. La Música, en cuanto a Arte, es Belleza que discurre en el Tiempo; manantial y torrente de lo Invisible que, cual la Gracia Divina, salta hacia la Vida Eterna.

Si la Educación se propone fomentar el crecimiento de la individualidad humana, armonizándola simultáneamente con la sistémica unidad del grupo social a que pertenece, en el proceso resulta de crucial importancia la función asignada a la Educación Estética, llamada a preservar la intensidad natural de todos los modos de percepción y sensación y su coordinación entre sí y en relación al ambiente; a estimular la manifestación del sentimiento en forma comunicable; y a habilitar, así mismo, la expresión comunicable de aquellos modos de experiencia mental que, de otro modo, permanecerían parcial o totalmente inconscientes.

La triple vertiente de Belleza, Verdad y Bien en el corazón del Ser perfila la condición estética del hombre individual y colectivo, al tiempo que proclama la dimensión estética de la vida misma. Si, tal como ya se ha demostrado experimentalmente, el niño aprende a organizar su experiencia mediante la operación del sentimiento estético que lo acompaña desde su nacimiento, corresponde sin duda a la Educación afianzar vigorosamente tal sentimiento. Ya Platón concebía la armonía del vivir, e incluso, la disposición moral, como determinadas ambas por el sentimiento estético a través del reconocimiento del ritmo y la armonía. Estos, al sumergirse hasta lo más profundo del alma, toman cabal posesión de ella, trayendo en su séquito la gracia y dotando al hombre de sobriedad y gallardía; más sólo si, mediante la Educación, se lo prepara con miras a lograrlo. Platón preludia la sentencia inmortal de William Shakespeare: “Quien no lleva en sí mismo algo de Música, ni lo conmueven los sones de una dulce armonía, listo está para la traición, la emboscada y el mal. Los pasos de su alma son negros como la noche y sus sentimientos tenebrosos como Erebo. No confiéis en un hombre así ¡Que se detenga ante la Música!”

Con razón, para Jacques Dalcroze, los elementos fundamentales del ritmo, espacio y tiempo, son inseparables. En la Música, y en la existencia humana entendida como Arte, resultan indisolubles. De ahí también que, en la Educación Artística, el óptimo fruto no responde, ni al sistema de enseñanza, ni a la idoneidad académica del maestro, sino, ante todo, a la creación, durante el ciclo de instrucción y aprendizaje, de una atmósfera comprensiva, en sana libertad y amor verdadero, capaz de forjar aquel perfecto ideal del “alma bella” en cuyo seno se concilian instinto sensorial y deber moral.

Vale destacar cómo la moderna Ciencia Acústica pone de manifiesto, incontestablemente, que cuando el sonido se integra en las rutas neuronales, la persona desarrolla la capacidad de hablar y comunicarse. La onda sonora, y su vibración multiforme, genera, en efecto, infinitas instancias que varían en función del tono, la armonía de la naturaleza y el medio por el que viaja la onda, trátese de agua, plantas, animales o personas humanas. Tal como lo demuestran los más recientes avances de la Musicoterapia, una y otra vez confirmados por la labor de pioneros como Herbert Read, Alfred Tomatis y Don Campbell, no hay duda de que la madre en gestación, quien durante el embarazo puede escuchar a Vivaldi, Bach y Mozart, fecunda en su vientre, silenciosamente, el inmenso potencial estético ya entonces ínsito en el alma de su niño por nacer. Desde su primera infancia, el niño sentirá crecer dentro de él la magia del Sonido. Y, aún antes de alcanzar uso de razón, la Educación Musical despertará en él, vívidamente, la articulación impalpable del Ritmo, la resonancia íntima de la Armonía, el prodigioso tejido del Contrapunto entre Sonidos, y entre Sonido y Silencio. En adelante, corresponderá al Sistema Educativo acrecentar y perfeccionar, paulatina y vigorosamente, la capacidad valorativa del niño, para conducirlo a una cada vez más profunda y compleja comprensión de la substancia estética, conforme tanto al despliegue de sus facultades cognitivas como al juego de su afectividad. Por lo mismo, todo niño que asume la vocación artística, como Ejecutante de Instrumento o Integrante del Coro, experimentará en su persona la integral realización propia de su condición humana mediante la transformación de su espíritu por aquella excelsa Música que, mensajera del soplo divino, consagra su condición de Artista. Y aún el niño que no asuma la vocación musical en sí misma, tiene derecho a exigir del Sistema Educativo la formación estética indispensable que habrá de garantizar su madura construcción interior, producto del simultáneo cultivo de sensibilidad e intelecto. Eventualmente, tocará al ministerio religioso la tarea de modelar, completar y perfeccionar la integración plenaria de su persona humana conforme a un principio espiritual superior y trascendente, para una vida pletórica de sentido, signada por el amor y la entrega generosa.

Desde otro punto de vista, el Arte, templo del conocimiento intuitivo es, ante todo, expresión y, por ende, Lenguaje. Si para Gadamer la Obra de Arte se perenniza en elocuente Declaración, que es palabra, y palabra plena, en Benedeto Croce Lingüística y Estética constituyen una sola e indisoluble dimensión. Schiller imaginó que la Belleza instituiría la pauta óptima de comunicación entre los hombres, como su patrimonio común por antonomasia. Hoy más que nunca, en la búsqueda incesante del Encuentro para el Diálogo, a nuestra Sociedad le es imperativo forjar el Lenguaje idóneo para que la Reconciliación germine y perdure. Estética y Lingüística comparten, par a par, todas sus categorías cardinales; en consecuencia, el Lenguaje para la Democracia debe reclamar para sí mismo la dignidad de ser, por excelencia, Lenguaje Estético.

Democratizar el Sistema Educativo al extremo de garantizar a todo niño plenario acceso a la Literatura y al Arte, al Pensamiento Filosófico Superior y a la Vida Ecuménica gozosamente compartida, no puede ser concebido sino como causa prioritaria, insoslayable y emergente para una profunda y valedera transformación de la Sociedad Civil y del Estado. De ahí que, como músico y como artista, me atrevo a proponer que el Festival de Salzburgo impulse, en esfuerzo conjunto y solidario con la UNESCO, el Proyecto Mundial Pedagógico capaz de asumir la Educación Artística como reto gigante para la intelectualidad y el mundo artístico de hoy, unidos por el ideal de garantizar Educación Artística y Formación Estética a todo niño y joven que, hoy desde el aula y, mañana con poderosa y visionaria creatividad, sean capaces de imaginar y soñar la vida como auténtica Obra de Arte en perpetua eclosión y recreación, iluminada por los ideales de Justicia, Paz y perpetua Esperanza.

Pensamiento y vigencia del Arte de Mozart que, inconteniblemente, luminosamente, debe inspirar, hoy como nunca, el despertar de la Niñez y la Juventud hacia aquella Nueva Sociedad que debemos imaginar, diseñar y construir, cual hermosa y radiante Orquesta. Precisamente por ello, el objetivo esencial del Sistema Mundial Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela no se refiere primordialmente al plano artístico, no ha de referirse primordial y exclusivamente al plano artístico. Por el contrario debe insertarse, directa y profundamente, en el contexto global de una estrategia vigorosamente futurista de Participación, Integración e Inclusión Social, Prevención, Capacitación y Rescate Juvenil en y por el Arte.

En su esencia misma de comunidad en perpetuo ejercicio de concertación, Orquesta y Coro constituyen, en efecto, mucho más allá que estructura artística, y, en grado sumo, las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles, Modelos, Espejos y Escuelas insuperables de Vida Social. Para jóvenes y niños, hacer Música juntos implica convivir jubilosamente, en ánimo de perfección y afán de excelencia, rigurosa disciplina de concertación, sincronía y armónica interdependencia entre Secciones, Voces e Instrumentos. Inconcebible, por demás, en el quehacer orquestal y coral juvenil e infantil, una actitud que no implique ardorosa entrega al descubrimiento, la comprensión y el dominio de la Música; un darse plenamente a la obra; un laborar con amor y con espíritu, pero, también, con mesura y severo control intelectual, al compás, al curso y al ritmo del sonido en el tiempo. Es así como la comunidad sinfónica y vocal alcanza aquel sublime y complejo equilibrio de valores; múltiple, dinámico y sutil, que asegura, impecablemente, la entera comunicación conceptual, emocional y social del discurso sonoro.

Por ello mismo, constituyen las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles instrumento particularmente idóneo para iniciar sólidamente a jóvenes y niños en la vida colectiva, en la solidaria coexistencia, en un quehacer comunitario propiamente realizador de la personalidad. A partir de su propia índole técnica y artística, la Actividad Orquestal y Coral entre jóvenes y niños conlleva, necesariamente, la forma de un espíritu solidario y fraterno, un vigoroso desarrollo de la autoestima, y el cultivo de los valores éticos y estéticos vinculados al quehacer musical. Un reciente Estudio Multidisciplinario en torno a la Significación Social del Sistema de Orquestas Pre infantiles, Infantiles y Juveniles de Venezuela, demuestra como espacio público en su conjunto: Plazas, Teatros, Escuelas, Iglesias y Parques, se ha visto literalmente tomado por el auge creador de las Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles. El Arte de la Música ya no constituye un lujo social. Si el quehacer musical abraza entera la cotidianeidad, entonces un niño puede tocar el Clarinete en su hogar ante sus hermanos y niños vecinos, otro el Violín en la Carpintería de su padre, mientras muchos otros pueden exhibir sus destrezas y logros en Recitales y Conciertos ante la audiencia del Barrio, de la Escuela, del Pueblo de Artesanos, de la Aldea de Pescadores. La pobreza material comienza a ser vencida por aquella riqueza espiritual que germina por y en la Música. Puesto que los jóvenes y niños del Coro y la Orquesta interactúan creativamente ensayando, tocando, escuchando y cooperando, la Música, y lo que ella implica en términos de desarrollo personal, dinámica familiar y alegría comunitaria, se incorpora de manera natural y espontánea a la existencia individual y colectiva. Acudimos al encuentro del Arte, ya no sólo en los Museos y Conciertos, sino en las personas y en las cosas de todos los días, contra el uso perverso del tiempo libre, contra la droga y la violencia. La Mención de Honor recientemente otorgada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo a las Orquestas Juveniles e Infantiles de la Nación, como “uno de los 10 Programas más exitosos de Venezuela en el Combate contra la Pobreza Crítica”, reconfirma sólidamente la índole primordialmente social de un Proyecto el cual, al hacer confluir jóvenes y niños de todos los sectores en la vida Orquestal y Coral, promoviendo al mismo tiempo el acceso de los menos favorecidos a la Educación Estética y al vida del Arte, lo consolida, día a día, como avanzada de Inclusión social e Integración Comunitaria.

Señoras y Señores:

Ha destacado Benedeto Croce cómo en cada acento del poeta, en cada criatura de su fantasía, “se expresa todo el destino humano, todas las esperanzas, las ilusiones, los dolores y las alegrías, las grandezas y las miserias humanas, el drama entero de la realidad que deviene y crece sin cesar sobre sí misma”. Para Schiller, en cambio, el Arte, en su alto vuelo metafísico, debe elevarse con noble audacia por encima de lo contingente. Hijo de la Libertad y, él, en sí mismo Sustancia de Libertad, quiere recibir sus normas de la necesidad del espíritu, mas no de la indigencia de la materia. En el pensamiento de Schiller, por la Belleza y la Existencia Estética se instaura la Libertad legítima liberadora de la cadena sin fin en que se entretejen la necesidad y la voluntad insaciable, aquella que, en Shopenahuer, sólo sucumbe al Amor y a la Catarsis de la Compasión, fundamentos primarios de la Ética.

De ahí que el vuelo del Arte, por encumbrado que parezca, ni lo desarraiga ni lo independiza de la realidad. Más bien, siguiendo a Frederic Schlegel, la obra del genio creador se manifiesta en cuanto la obra de Arte es capaz de revelarse como la síntesis de finitud e infinitud. El artista mismo se anula como finito, para constituirse en vehículo del infinito y cumplir así su altísima misión.

En tal virtud, y en cuanta entidad moral, el hombre representa al ser finito insaciable de infinitud. En el trance de crear la Obra de Arte, el Genio columbra, misteriosamente, el Espacio-Tiempo abismal, sin límites. El Todo habita en el Fragmento: he aquí, en la Estética Teológica de Hans Urs Von Balthazar, la sustancia misma de la Belleza que define el Arte entero de todos los tiempos.

Corresponde al artista reparar el sacrilegio de la Belleza prostituida, desarraigada de toda esencia de Bien y de Verdad. Para lavar tan nefasto crimen que mancha, destruye y corrompe, basta que los niños toquen y canten el Aleluya inextinguible de su Música; basta que el alma juvenil, acrisolada por la Educación Estética sólo ame la creación constructiva, apasionada y ascendente; basta, en fin, que el ideal de la Belleza que trasciende en la Verdad como en el Bien y la Justicia inflame los espíritus en el alto fuego sacro que, en Teresa de Calcuta, convirtió la Oración en Fe, la Fe en Amor, y el Amor en Servicio.

En la medida en que los Educadores creamos, con mayor y más apasionada convicción, en la potencialidad inmensa del Arte, ya no como anacrónico reducto de pseudo-élites, sino como umbral inminente y prodigioso de una Nueva Tierra, pórtico de un Nuevo Cielo, habremos hallado clave portentosa para quebrantar estructuralmente el Círculo Vicioso de la Pobreza. He aquí un compromiso, y un concepto, que no dicotomizan Educación y Cultura, sino que las funden en una sola e indisoluble dimensión espiritual; que, al fundarse en la prioridad de la Formación Estética, afianza al mismo tiempo, en el seno del proceso pedagógico, la conciencia de lo ético; que quiere contribuir audazmente a la transformación estructural del Sistema Educativo conforme a una pauta académica novedosa, idónea para garantizar un Hombre Nuevo para el Nuevo Mundo, iniciado en el saber humanístico y, simultáneamente, cabalmente apto para el ejercicio profesional de la técnica, pleno de iniciativa creadora, apasionado por la entrega y por la lucha existencial.

Instalada la Educación Artística, ya no en la periferia desechable, sino en la medular estructura del Sistema Educativo, la pobreza material, transmutada por el Arte en riqueza espiritual, anunciará el alumbramiento de una nueva generación que, como estos jóvenes y niños músicos aquí presentes, han encontrado para siempre en la Música más allá del dominio de una destreza artística, la ruta firme hacia indispensables horizontes. Quien dudase de ello, no tendría sino que indagar el origen y el destino de aquel Gustavo Dudamel, excepcional talento de nuestros días, quien desde su posición original como Violín integrante de la Sinfónica Infantil de Venezuela, se reviste hoy de gloria imperecedera como uno de los más grandes Directores Sinfónicos del Mundo. Él ha dicho: ”Para llegar a los jóvenes la Música es el camino más directo: la Droga, el Alcohol y la Violencia serán vencidas por nuestras Voces e Instrumentos”.

Señoras y Señores:

El Arte de Mozart encierra la fuerza cósmica inenarrable, capaz de reconciliar sensibilidad e intelecto, forma y contenido diálogo ardiente y luminoso horizonte, lucha y fe, dolor y esperanza, abismo y firmamento, grito y canto, apocalipsis y apoteosis.

De la mano de Mozart, en la historia sin fin de su Tránsito a la felicidad inmortal, aún desde la oscuridad de la pobreza material, nuestros niños y jóvenes músicos, convertidos en ricos de espíritu por la presencia soberana de Dios en medio de sus Flautas, Arpas y Trompetas, tocando, cantando y luchando desde la trinchera de sus Coros y Orquestas, ya son capaces de conquistar, con inimaginable nivel de conciencia y militancia artística, con una existencia cada vez más colmada de amor y de sentido.

Que el Festival de Salzburgo los acompañe por siempre en tan fascinante empresa. De ello dependerán, sin duda, decisivamente, la calidad y dignidad de todos los futuros, y la posibilidad misma de honrar por siempre el desafío apasionante de ser y de crear, digna y libremente, el Arte Supremo de la Vida.

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