La obra del Maestro Inocente Carreño deja su huella profunda en El Sistema

La muerte del Maestro Inocente Carreño nos la trajo la noche del miércoles, 29 de junio de 2016. Nunca se está preparado para una noticia como esta o, al menos, nunca queremos estarlo. Comenzamos a hacer memoria de momentos que consideramos importantes, no sólo de su relación con El Sistema sino de su trayectoria como músico. Su vida es tan fructífera y su obra tan vasta que, evidentemente, esta es una línea de tiempo en construcción… Nos encantaría que nuestros seguidores también participen en su hechura, así que pueden enviar datos, comentarios y fotos al correo contacto@fundamusical.org.ve y ser parte de este agradecimiento por el legado que le deja a nuestro país

En 2013 fue bautizada una orquesta juvenil con su nombre y, al año siguiente, el músico margariteño subió al podio de la Sala Simón Bolívar, del Centro Nacional de Acción Social por la Música, para dirigirla. Ese fue, apenas, un capítulo de esa larga y estrecha unión entre nuestra institución y el eminente compositor venezolano. Sus obras han sido fundamentales en el repertorio de todas las agrupaciones de nuestro programa artístico y social

Estar cerca de los niños y jóvenes del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela fue considerado por el Maestro Inocente Carreño como un privilegio y un regalo; pero, en realidad, el privilegio y el honor fue para nosotros, para todos los que leímos su sensibilidad desde el atril y para los que tuvimos la oportunidad de compartir su genialidad, su fuente inagotable de conocimientos, su grandeza. El gran compositor falleció este miércoles, 29 de junio de 2016, y nos dejó uno de los legados artísticos más completos en la historia de la música en nuestro país. Su música no nos dejará jamás.

A sus casi 97 años, los cumpliría el próximo 28 de diciembre (Día de los Santos Inocentes), el Maestro Carreño no dejaba de escribir ni sobre el pentagrama ni sobre la hoja en blanco (es una alegría siempre escuchar sus décimas, sus poemas, sus anécdotas). Hasta hace muy poco pudo subir, incluso, al podio para dirigir un concierto completo. El 1 de noviembre de 2014 lo hizo en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música. Condujo a la orquesta bautizada con su nombre, integrada por un total de 120 niños y jóvenes del programa de formación musical en los núcleos del suroeste de Caracas (La Rinconada, Fuerte Tiuna, Las Mayas, Coche, Santa Mónica y la parte alta de Baruta). Estos niños y jóvenes se enfrentaron a las exigencias del compositor margariteño, para perfeccionar su ejecución y mostrar ante el público la excelencia digna de este artista. “De detalle en detalle, él nos lleva a la perfección”, describió Leonel Salinas, integrante de la orquesta.

La creación de la Sinfónica Juvenil Inocente Carreño, en 2013, y ese concierto fueron actos para rendir un tributo a su obra y que él pudiera ser testigo de ese reconocimiento; fue una manera de agradecerle su aporte a nuestra historia musical.

Pero, no fue esa la primera vez que quisimos darle gracias a través de la música. Su Glosa sinfónica Margariteña forma parte fundamental del repertorio de todas las orquestas de El Sistema, tanto en sus presentaciones nacionales, como internacionales. Esta obra, compuesta en 1954 y dedicada a su tierra natal, abrió el concierto de celebración del 40 Aniversario en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, con una interpretación hecha por 1500 músicos pertenecientes a cuatro generaciones que son parte de El Sistema, se tocó en la Scala de Milán, recinto icónico de música académica, entre otros escenarios, pues ha sido incluida en las giras internacionales de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, bajo la dirección de Gustavo Dudamel; la Sinfónica de Caracas, bajo la dirección de Dietrich Paredes; la Sinfónica Teresa Carreño, bajo la dirección de Christian Vásquez; y la pionera Sinfónica Simón Bolívar, que en su reciente visita a Ciudad de México, dirigida por Diego Matheuz, sumó nuevos aplausos para el ingenio plasmado por el Maestro Carreño en esta obra.

Parte de la historia coral de Venezuela también fue escrita por Inocente Carreño. Cuando era joven fundó importantes agrupaciones corales, de la misma manera que Antonio Estévez, Antonio Lauro y Modesta Bor, por mencionar algunos de sus compañeros. El empeño de estos compositores permitió afianzar el movimiento que el país posee en la actualidad. Además, Carreño deja un legado coral importantísimo pues dedicó gran parte de su tiempo a crear obras para coro, que la Coral Nacional Juvenil Simón Bolívar, al igual que muchas agrupaciones corales, interpretan dentro y fuera del país. La ciudad de Nantes, en Francia recientemente escuchó los acordes de uno de sus más famosos madrigales. Pregúntale a ese mar lo cantó cada integrante de la coral, bajo la dirección de la Maestra Lourdes Sánchez, admiradora fiel del trabajo del Maestro Carreño, quien incluye regularmente sus obras en los conciertos.

Si volviera a nacer,
a Dios le pediría
que me ponga a transitar por el camino
que conduzca a la luz de nueva aurora.

La aurora que no he visto
y que en vano he buscado,
la que habrá de anunciar con voces nuevas
el comienzo del mundo del futuro.

Un mundo luminoso
de esperanzas y de sueños,
que perfume los campos y ciudades
con los cantos y risas de los niños…

Si volviera a nacer,
a Dios le pediría
que lleve lumbre y pan a los hogares
de los que tienen hambre y tienen frío.

Que ablande el corazón
de los que tienen todo,
y así aprendan a tener un poco menos
haciendo que otros puedan tener algo.

Y que se borre el llanto y la bondad impere.
Que para que el hombre y mujer de nuestra tierra
y para todos los del orbe todo,
¡El culto sea la paz!. ¡El rito sea el amor!

¡Si volviera a nacer!…

Inocente Carreño


Entre 1980 y 1981, la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, ahora Sinfónica Simón Bolívar (SSB), hizo tres producciones discográficas de acetato. La primera contiene la Glosa sinfónica Margariteña y la Obertura N°4 Galleguiana, de Inocente Carreño; la Suite Taurepan, de Rhazés Hernández López; y Móviles, de José Luis Muñoz; bajo la dirección de Inocente Carreño y José Antonio Abreu.

En 2003 fueron reeditadas varias de sus obras con los grupos de cámara de la SSB, entre las cuales se cuentan Fantasía para flauta y guitarra: Homenaje a Antonio Estévez; Suite Nº 2 para guitarra Homenaje a Antonio Lauro; Trío Melocromorritmo para violín, cello y piano; Cuarteto de Cuerdas Nº 2 y Cuarteto Académico para violín, viola, cello y piano.


La Glosa sinfónica Margariteña se ha convertido en un reto interpretativo para las agrupaciones juveniles, que con mucho éxito la han presentado en el Centro Nacional de Acción Social por la Música y en diversos escenarios de nuestro país.

Carreño fue parte de la llamada escuela nacionalista y su obra es conocida y ha sido interpretada en los mejores escenarios del mundo. Entre sus obras para orquesta se cuentan cuatro oberturas sinfónicas, la Suite para orquesta de cuerdas, la Sinfonía satírica y la Elegía para orquesta de cuerdas. También son estudiados a profundidad sus poemas sinfónicos, numerosas canciones para voz y orquesta y su música de cámara.

Durante 2014 también se celebró la vida y obra de Inocente Carreño, a propósito de cumplirse 60 años del estreno de su obra más conocida, la Glosa sinfónica Margariteña. También en noviembre de ese año fue homenajeado, como parte de la programación de la novena edición del Festival de Juventudes. Ese día se proyectó un documental, se entregó el libro Anécdotas y otros recuerdos, escrito por el mismo músico; y, además, se estrenó la obra El convidado del Niño Jesús, que compuso en 1995. Esta es una ópera en un acto, basada en un cuento de José Rafael Pocaterra, que el público pudo disfrutar en las voces de Dorian Lefebre, soprano, y de Gilberto Bermúdez, tenor, y bajo la dirección de Alfredo Rugeles.

InocenteCarrenoBlancoy negro

Los aplausos que el público ha tributado al Maestro Inocente Carreño seguirán resonando en todo el país. El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela continuará enseñando y difundiendo su legado musical, como un deseo profundo de su fundador, el Maestro José Antonio Abreu, de que las generaciones futuras sigan honrando a este insigne creador y artista.

De este modo, las partituras de Inocente Carreño, quien formó parte por muchos años de la Junta Directiva de esta institución, seguirán dando lecciones de música sobre los atriles de las 1681 orquestas y dentro de los cuadernos de los integrantes de 1389 coros que hacen vida dentro del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyo órgano rector es la Fundación Musical Simón Bolívar, adscrita al Ministerio para el Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.