Metodología

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

El Sistema de Orquestas y Coros de Venezuela es un proyecto artístico-social de educación musical único en el mundo; su enfoque se destaca por la práctica musical colectiva desde temprana edad donde la premisa es hacer música de calidad a través de grupos orquestales, corales, de cámara, folklóricos, alternativos y de diversos géneros que constituyen y forman parte de una comunidad y de los núcleos, columna vertebral educativa, artística y administrativa de El Sistema a lo largo del territorio nacional.

Proceso de enseñanza-aprendizaje

Bebés, niños y jóvenes tienen la oportunidad de desenvolverse en el área musical tomando en cuenta su desarrollo evolutivo y cognitivo. El programa Nuevos Integrantes del Sistema (NIS), ofrece la oportunidad a los bebés de participar en conciertos y actividades, en compañía de sus familiares, con miras a formalizar su inscripción en alguno de los núcleos más cercano a su residencia y comenzar el aprendizaje musical.

Los núcleos ofrecen programas de desarrollo musical para niños entre 2 y 6 años de edad, que van desde la estimulación e iniciación musical hasta la conformación de una agrupación que abarque contenidos y actividades musicales adecuados a sus edades. A partir de los 6 años de edad, los alumnos tienen la oportunidad de desarrollarse en orquestas pre-infantiles, infantiles y juveniles, esta última para jóvenes entre 12 y 18 años de edad.

La metodología abarca clases individuales de instrumentos sinfónicos hasta llegar a los ensayos generales, con un repertorio secuencial estructurado gradualmente por cada nivel que incluye obras de todos los géneros -nacionales y universales-. De esta manera, se promueve el desarrollo de una carrera artística de manera individual y grupal, con el apoyo de un profesorado preparado para facilitar un aprendizaje significativo.

Bajo las mismas premisas, el Sistema Nacional de Coros estimula la formación de niños y jóvenes en la educación coral, fomentando la creación de redes que generen sistemas de formación de directores corales, estudiantes de canto lírico y grupos vocales. En algunos casos, la pirámide coral parte de una práctica inicial y una selección conocida como Niños Cantores, donde son ubicados los coralistas más aventajados. Quienes destacan en todos los niveles de formación, integran el Coro Sinfónico Juvenil, mientras que el Coro Sinfónico Nacional Juvenil de Venezuela queda conformado por selecciones regionales, siendo el máximo exponente coral del Sistema Nacional de Coros.

Como sistema inclusivo de organización social y desarrollo humanístico, El Sistema comprende otros programas significativos en el ámbito cultural del país, entre ellos el Proyecto Alma Llanera, que forma niños y jóvenes a través de la práctica colectiva de la música con instrumentos tradicionales venezolanos, bajo la estructura pedagógica y artística de El Sistema y para rescatar y preservar la música folklórica popular venezolana.

Dos programas destacan por su capacidad de integración y reinserción social: el Programa de Educación Especial; que integra a personas con discapacidades a través de la música, y el Programa de Orquestas Sinfónicas Penitenciarias, que busca minimizar los niveles de violencia dentro de los recintos penales y facilitar el proceso de reinserción social mediante el aprendizaje, la práctica y el disfrute de la música.

En líneas generales, el proceso de enseñanza-aprendizaje se complementa a través de la práctica diaria y continua de los integrantes de El Sistema, combinando sus actividades en los núcleos con presentaciones frecuentes ante el público para hacer de su trabajo y logros un aprendizaje constante y significativo.

El entorno

Además de desarrollarse en el ámbito musical, el proceso de enseñanza-aprendizaje facilita el desarrollo integral del beneficiario desde su nacimiento hasta su adultez, fomentando la responsabilidad, disciplina, compromiso, trabajo en equipo, respeto, convivencia, colaboración y el sentido de pertenencia, formando así ciudadanos multiplicadores de todos estos valores en sus entornos familiares y comunidades.

Instructores

Durante toda su carrera, los instructores manejan las corrientes educativas del saber ser, saber conocer, saber hacer, saber convivir, saber emprender, y fungen como entes sensibilizadores, manejando herramientas de desarrollo personal y actitudinal. Están en capacidad de atender niños, niñas y jóvenes de forma individual y grupal, con un alto compromiso sociocultural, ético, reflexivo, lógico, orientador, cooperativo, racional, investigador e innovador.

Programas de estudio

El Sistema contempla un programa estructurado de secuenciación repertorial por cada nivel: pre-infantil, infantil y juvenil, tanto en el ámbito orquestal sinfónico como coral, con las excepciones inherentes a cada programa. La estructura de los programas de estudio se integra con un modelo contínuo de evaluación de los procesos de imitación, precisión, control y automatización de manera individual y grupal, tomando en cuenta indicadores técnicos en cada fase. Adicionalmente, gracias al desarrollo académico-musical evidenciado en la creación de academias nacionales, academias latinoamericanas y conservatorios, se han logrado conjugar programas de estudios diseñados para cada instrumento sinfónico.

Trabajo con los padres, representantes y comunidades

En el proceso de enseñanza-aprendizaje de El Sistema se mantiene un vínculo constante con la comunidad y el entorno familiar de los niño y jóvenes, con el fin de propiciar un entorno motivador para los beneficiarios que les permita proseguir en su proceso artístico educativo. Padres, representantes y comunidad se convierten así en beneficiarios indirectos.