Raúl Aquiles Delgado

Publicado por Prensa FundaMusical Bolívar.

Él es Raúl Aquiles Delgado (@raulaquiles) toca violonchelo y es director de orquesta. “Primero estudié en una escuela de música del Conac, y después ingresé a El Sistema, en un núcleo ubicado en Los Teques, tenía 6 años. En ese núcleo estudié con la profesora Lourdes Sánchez, en los Niños Cantores. Luego, me retiré por un tiempo y a los 11 años comencé a tocar violonchelo. Toqué en varias orquestas como invitado, entre ellas la Sinfónica Teresa Carreño”, empezó a contar su historia Raúl.

“Mi papá nunca nos obligó a ser músicos, pero por influencia de mi familia, tanto por el lado Delgado como por el lado Estévez, decidí ser músico. Mi hermana y yo arrancamos a estudiar música juntos”, continuó. “El primer instrumento que estudió mi papa fue el violonchelo. Un día fuimos a un concierto de la orquesta en el que la pieza que estaban tocando, Margariteña del maestro Inocente Carreño, tenía muchos solos de violonchelo, y ahí me enamoré del instrumento”, contó.

“A los 18 años comencé a ser tallerista en un núcleo de San Antonio de los Altos. Siempre me llamó la atención la dirección de orquesta. “Mi papá nunca nos obligó a ser músicos, pero por influencia de mi familia, tanto por el lado Delgado como por el lado Estévez, decidí ser músico. Mi hermana y yo arrancamos a estudiar música juntos”, continuó. “El primer instrumento que estudió mi papa fue el violonchelo. Un día fuimos a un concierto de la orquesta en el que la pieza que estaban tocando, Margariteña del maestro Inocente Carreño, tenía muchos solos de violonchelo, y ahí me enamoré del instrumento”, contó. “A los 18 años comencé a ser tallerista en un núcleo de San Antonio de los Altos. Siempre me llamó la atención la dirección de orquesta. Estudié Dirección Coral con mi papá, pero cuando empecé a trabajar en el núcleo de San Antonio, Antonio Mayorca me dio la oportunidad de hacer algunos seccionales, y así fui aprendiendo y avanzando. Ingresé en la Unearte para estudiar Dirección y, al mismo tiempo, iba recibiendo más responsabilidades en el núcleo, hasta que llegué a ser el director del Núcleo de San Antonio de los Altos”. “La música enseña muchas cosas, pero creo que lo más importante es la disciplina y el trabajo en equipo. La capacidad de poder comunicar, y creo que fue por eso que me interesó la dirección”, concluyó. El texto y la foto son de@carlosvargasovalle, uno de nuestros percusionistas, quien, inspirado en las Historias de un vecino, de Donaldo Barros, decidió hacer también las historias de un músico. Porque todos, todos, tienen algo que contar…